martes, 20 de septiembre de 2016

La Noche del Lémur. El Sanzuelo, una pared inédita

La Punta Llerga se alza sobre Lafortunada, un pueblo maltratado por el desarrollismo hidroeléctrico de la posguerra. Dos tuberías gigantes ascienden de la central eléctrica hasta un canal de hormigón apenas perceptible.

Visible a plein feux, la pared del Sanzuelo destaca con su forma de tozal o de pirámide ofreciendo una invitación a la escalada.


Después de años esperando aceptamos el envite y descubrimos que ese muro virgen escondía una línea excepcional.


¿ Quien no ha experimentado una Noche del Lémur ?

Acostarte al lado de quien deseas paralizado por la indecisión.
Una mano invadiendo su lado de la cama, retrocediendo, avanzando,
un movimiento imperceptible para rozar su piel cálida, tímidamente, sin dar el paso definitivo por temor al rechazo, al fracaso.

Una noche de insomnio, boca arriba, hirviendo de deseo, con los ojos abiertos como platos.
Imposible dormir
Brillan dos faros, son los ojos de un Lémur.


Primer bolt, desde abajo parece fácil. Un tótem amarillo os puede ahorrar un disgusto, 
Otro morado resuelve un aterrizaje peligroso antes de la segunda expansión. 
A partir de ahí, a disfrutar.

La exploración exige peaje: una primera aproximación asalvajada ascendiendo por los raíles de servicio de las tuberías, una pedrera incómoda coronada por una banda de roca con una cuerda estática y un descenso nocturno.

Ya no. Tres viajes nos han permitido descifrar el mejor acceso, apenas una hora de paseo por un sendero ascendente que remonta un desnivel de casi 500 metros.

excreciones en el hormigón del canal gigante


Por una vez me adelanté a Christian.
Como muchos, pasó por delante y soslayó este muro decantándose por una pared más lejana, allá arriba, más salvaje, probablemente más auténtica.


Momentos de placer

Tercer largo, orgásmico

Tamarite recuperando el primer largo


La vía es una gozada.
Quienes la han repetido confirman que no sólo se trata de amor de madre.

Tamarite abriendo el segundo largo,

el el paso más duro de la vía, /a/A0 o 7b+


Evitad los días fríos con viento del norte, la pared ciñe el viento como una vela y el aire multiplica su velocidad.
Sombra hasta las 16.00 h de la tarde.

Grado "europeo" sostenido y obligado en 6c, piedra adherente, esculpida y generosa en agarres, algo "norte" en su primer largo.

Un último consejo o recomendación:  NO APARQUÉIS en BADAÍN. Dejad el coche en el arcén de la carretera 100 mts antes del pueblecito. Los vecinos lo agradecerán



lunes, 5 de septiembre de 2016

Els "clàssics" del Montsant

Apropar-te al Montsant en 45 minuts forma part dels privilegis de residir al voltant de les muntanyes de Prades.

L'esportiva omnipresent que viu en eclossió permanent a Margalef i Siurana s'atura als murs que sobrepassen els 40 metres. És el límit que permeten salvar les cordes de friki.



Més enllà el terreny roman  verge ple de forats i possibilitats per pujar-hi en lliure.

Tan a prop, tan diferent i tan complementari


Portem un estiu explorant les parets ombrívoles de la vesant sud del Montsant, muralles orientades a l'Est on l'ombra entra des de les quatre de la tarda.



També algunes cares Oest que s'amaguen del sol fins les dues. Així, jugant en una o altra orientació, podrem escalar les tardes o matins d'estiu, o els pocs dies de tormenta.


Dos jocs de ninos imprescindibles, millor si un d'ells s'apellida Totem. Els tricams entren adojo i  esdevindran companys inseparables de les nostres ascensions.



Del Montsant equipat me n'havia cansat: bidit, tridit, monodit, avorrit.

Ja no. El joc s'ha enriquit.
Entre bidit i tridit cal colocar un nino, un tricam, un Totem, un Alien, un Camalot.
La variabilitat puja, l'encant es dispara.





No, no hem descobert res.
Ja fa temps que s'escala així pel Montsant.

Els clàssics ens van deixar algunes joies per provar




la bruma puja en arribar la frescor del final de tarda 



D'entre les novetats cal destacar la del Nil i en Bernat. Un petit MONSTRE de 100 mts amb un grau que ronda el vuité, oberta sense xapes ni martell, solament amb els ninos i dos (quatre) parells...
Bravo pels nens.


Ara som més i la cosa pinta bé
Llarga vida a la clàssica!!!