domingo, 20 de febrero de 2011

Memento Mori

Memento Mori
Cuentan que cuando los generales del imperio entraban victoriosos en Roma, aclamados por la multitud, transportaban a un sirviente oculto tras las bambalinas de su carruaje, quien les susurraba sin parar "memento mori, memento mori", para recordarles que seguían siendo hombres, y como tales, simples mortales

Esta ha sido la primera ruta en que no he abierto ni un solo metro. Por eso, quizás, no siento ese orgullo que suele acompañarme después de descubrir una línea maravillosa. No estaba a la altura de la vía.

Y sin embargo la he gozado.
La he disfrutado de una manera distinta, como quien presencia con ojos expertos un espectáculo de alto nivel. He contemplado a dos artistas de la vertical apurando las chapas con caídas potencialmente peligrosas, he sentido el frío en los dedos, les he visto escalar a veces con gatos, otras con piolos y crampones, o con manos y botas, siempre en libre, en roca generalmente aceptable, en ocasiones dudosa, a veces mala. Colgar de un bloque o una presa de la que desconoces su solidez, a más de 5 metros del último seguro. Un mar por descubrir, una aventura sin otro propósito que disfrutarla.

Y finalmente llegar al hielo.
Hielo gris.
Hielo escaso.



Ayer jueves salimos de casa después del trabajo, y no llegamos a Gavarnie hasta la una y media de la madrugada. Nos hemos tomado el viernes libre, anticipando un cambio de meteo que se anuncia para el sábado tarde.

El día empezará razonablemente temprano. Despertador a las 5.30. Unai y Martín llegan al párking a poco antes de las 6, y en 10 minutos ya estamos en movimento.
Esta vez nuestras mochilas son pequeñas, minúsculas diría yo, comparándolas con los típicos bultos de abrir vía. Taladro, juego de micros, juego de friends hasta el nº3, 6 clavos, fisureros, un gancho y dos baterías.




A las 8 de la mañana ya escalamos en el circo.
Entramos por Frezante, desestimando Banana al ver un "Maestro" demasiado amenazador.
Devoramos 200 metros a huevo y nos encordamos en el último largo del primer muro. No me gusta correr de esta forma, me consume neuronas, y con estos dos animalitos, sé que voy a necesitarlas más arriba.
Segundo muro, repetimos estrategia. Un rato a huevo y el último largo encordados.
Antes de las 12 ya estamos cerca del tercer muro, y al igual que la semana pasada, dudamos sobre la línea que emplearemos para alcanzar ese reguero de hielo gris.

Arriba descubrimos a tres franceses encaramados al primer largo de Aloïs. Son gendarmes conocidos de Martín. Les pedimos que nos echen la estática que llevan y que anclen una de nuestras cuerdas a la reunión.
Acceden..., ¡ cuánto compañerismo en la montaña !

Compañerismo que se trunca en reproches cuando Martín nos grita:
"!Ehhh, que el último saque el cordino de Aloïs!"
Está podrido. La verdad es que da pena verlo, y no resuelve apenas ningún movimiento en este primer largo relativamente fácil de proteger.
Sin embargo, los gendarmes nos reprochan (CON RAZÓN) que saquemos el cordino después de haber usado una cuerda fijada por ellos para alcanzar la primera reunión...

Sus comentarios cesan cuando Martín acomete el segundo largo en libre, a manos desnudas y crampones, prescindiendo del mencionado cordino. Aquí sí resultaba de gran ayuda para alcanzar una primer chapa más allá de una placa fina sin posibilidad de aseguramiento. Salida de reunión factor 2 a la izquierda de la vertical. Martín aprieta de verdad. Sufre hasta alcanzar una virilla 5 metros por encima de la reunión, donde un spit (éste sí original de la primera ascensión, no como el cordino) permite escupir la bilis generada en esos expuestos movimientos. Desde allí sale 15 mts en horizontal a la derecha hasta llegar a la reunión que montamos la semana pasada (R2).
Estamos todos impresionados, franceses y yo. De segundo, me cojo al puñtero cordino mientras Unai pasa sin apenas esfuerzos.

Finalmente alcanzamos la reunión original de nuestra vía, todavía sin tener claro qué camino seguiremos. Son las 3 de la tarde cuando decidimos (DecidiMOS. ¡No!, decidEN. Yo pinto poco. Si acaso, influyo con mis apreciaciones sesgadas por el t13 error que experimento al pensar que me tocará desmontar largos flanqueos asegurado por una cuerda fina) que el mejor recorrido consiste en salir a buscar un diedro 10 metros a la derecha de la reunión, subir 7 metros, flanquear hacia la izquierda unos metros, y luego recto arriba por un muro desplomado de roca gris.
Me veo un futuro negro... y sólo la experiencia (diablo viejo) podrá ahorrarme sudor y lágrimas.

Primera tirada NUEVA del día.
El largo pide gatos. Gatitos, pues es Unai quien se calza sus "testarrosa" nº 35 y acomete lo que promete ser un largo lleno de emoción.

Aprendo 3 o 4 formas distintas de solicitar atención al asegurador, cualquier chorrada es válida para cortar la tensión:
- Fais gaffe dicen en françoise
- Al loro me sueltan en castizo
- oju peligru, en mi estimado catalán
- y la que se llevó el premio y más internacional, take a look at the little parrot (ojo al lorito, literal del inglés)


Tres friends grandes al final del diedrito, y el "melón" se curra un flanqueo (6c dice, no podremos saberlo) expuesto, muy expuesto.



De ahí unos aliens y sigue la excursión horizontal 12 metros hasta conseguir meter una chapa ya encarando lo que promete ser un desplome acusado. Se cuelga de un puente de roca pequeño, y pide taladro.
¡Que suene que suene!, rogamos desde la reunión.
Un ronroneo me atempera los nervios.
Chapa, y salida taquicárdica recto arriba, desplomada, a cazar un puente de roca muy grande de resistencia DUDOSA cuya rotura implicaría un buen costillazo contra la placa inferior. Unai es un chico con suerte. El puente resiste (pesa poco el chavalín) y consigue introducir otros 7 centímetros de sensatez en la roca.
Se baja, no le quedan "bichos" suficientes y debe retirar los friends emplazados en la travesía... Huelo el percal y mis tripas empiezan a revolverse.

Sigue y nos obsequia con un espectáculo abriendo 20 metros a 110 grados de desplome, siempre en libre colgándose sólo para meter alguna chapa ocasional.
El resultado, un acrobático largo peligroso al principio (tranquilos, la travesía sólo es 6c... ) y desplomado en su parte central, con una continuidad endiablada de séptimo grado. Rondará el 7b/c. Para mí MUY IMPOSIBLE SUPERIOR.


Monta reunión ya en hielo, al finalizar el desplome. Sin chapas. Nos dice que ha metido un par de tornillos y un friend. Intuyo cañonazos y me encomiendo a Santa Bárbara.
Es tarde, queda sólo una hora de luz. Mi esperanza es que bajemos porque no tendremos tiempo de abrir el hielo de arriba. Pero el muy cabezón grita que se ve bien, que subamos pues el hielo parece factible incluso de noche.
Me parece que nadie nos librará de desmontar la terrorífica travesía...

Gentilmente le cedo mi cuerda a Martín. "Martín, con dos cuerdas te asegurarán mejor desde arriba, y si llegas a volar, tranquilo, nunca se parten dos a la vez".
Me mira poco convencido, y accede. Este Elías tiene un gran corazón. "¿Qué harás tu Albert?"
"Tranquilo, cuando estéis arriba me tiráis un cabo y subo jumareando". El tono de mi voz no admite réplica.

Martín atraviesa a la derecha, toma el diedro y llega a los friends. Antes de acometer la travesía a izquierdas protegida sólo por dos clavos PRECARIOS (Unai NO sabe meter clavos, y menos aun con la maza del piolo) Martín duda.

Momento Mori 2
No duda, JURA y REJURA. Bufff, esto se anuncia animado. Saco la cámara dispuesto a filmar el salto del bota-fumeiro. No, no quiero ni mirar. La repisa de abajo puede cortarle las alas.
Francés, oigo más palabrotas en francés. También arameo y caduceo. Y todas las lenguas vernáculas. Una retahíla de juramentos.

Le pido. No, le suplico que abandone los friends, cintas y lo que haga falta, pero que se baje de ahí. "Martín, destrepa".
Lo intenta.
Asegurado todavía con los dos clavos (más allá de ellos, el vacío horizontal, pues Unai retiró los aliens que protegían la travesía), Martín desmonta el diedro y alcanza la repisa de abajo.
Abandonamos los dos clavos con sus cintas respectivas. Pero seguimos VIVOS y ENTERITOS.

Unai recupera la cuerda del flanqueo y nos la vuelve a tirar desde arriba, a través del cordino de pasar material, pues desploma tanto que sin esa guía quedaría fuera de nuestro alcance.

Jumareamos y recuperamos el largo obviando la travesía, perdiendo dos clavos y dos cintas. La noche contribuye a suavizar el ambientazo y los péndulos cada vez que saco una cinta en el desplome.
¡Qué más da!

Es noche cerrada cuando nos juntamos en la R3.
Con ella llega el frío y también la incertidumbre para los que permanecemos en la reunión.

Una fisura de 4 metros nos separa de la línea de hielo sano.
Lo razonable sería bajarnos y venir otro día. Sin embargo, ¿quien se atreverá a repetir las maniobras para alcanzar esta repisa ? Yo NO.
Estamos hartos del esfuerzo que supone llegar aquí y optamos por seguir a la luz de las frontales. Martín sigue motivado y se enfrenta al hielo gris. EStupendo.


Momento Mori 3
Le glace il fais TxUC TxUC, mais ici il fais tOc tOc. Los sonidos que producen las herramientas al golpear delatan el tipo de estructuras a la que te enfrentas. Chapas desenganchadas de apenas 3 cms de grosor alternándose -afortunadamente- con zonas que aceptaban algún tornillo sólido. De noche, sin saber ni poder ver si más arriba el hielo alcanzaría la calidad suficiente para montar una reunión.
De ahí los bolts al margen de la tenue línea helada. No tuvimos arrestos para confiar, únicamente, en los tornillos habitualmente precarios. Salidas expuestas sin posibilidad de meter nada bueno hasta recorridos unos buenos 6 o 7 metros, colgados de la reunión, rezando para que las púas de tu compañero no acaben en tu cara, cruzando los dedos para que sus fuerzas no se acaben. La noche envolviéndolo todo, escondiendo el vacío y amagando el miedo. Y el cansancio. Un cansancio que nos va mellando, metro a metro, minuto a minuto. No llevamos reloj, no corremos, ¿para qué si hace horas que oscureció????

Martín, enzarzado en su particular lucha, no experimenta ni frío ni miedo. Sí acaso un cierto temor. Y concentración absoluta. Es la gran ventaja de atarse al extremo ardiente de la cuerda. Tus pensamientos se reducen a los dos metros que te circundan. Sólo existe el próximo anclaje. Obligas a tu cuerpo a seguir una danza lenta y tensa al son del tuc tuc, al son del toc toc, moviendo el centro de gravedad desde el hielo frágil al sólido.


Acabará el último largo cuando el hielo parece tumbar.
A la una de la noche le enviamos el taladro. De una chapa y un pobre abalakov desciende a nuestra reunión. Helados, emprendemos el descenso.
Son las cinco y media de la MADRUGADA cuando alcanzamos el coche. Diana nos espera con un té caliente.

Una pareja se cruza con nosotros camino del circo. Nos miran con ojos extraños. Nuestros rostros reflejan una imposible mezcla de felicidad y agotamiento.

Siempre me consideré afortunado.



lunes, 14 de febrero de 2011

Intentando una nueva vía en Gavarnie



Allí arriba, en el tercer muro de Gavarnie, todavía quedan ... Martín nos prometió magníficas vistas y temperaturas frescas. Y una línea que todavía permanece libre pese a estar a plein feu y a pesar de los muchos pretendientes que la desean. Exige casi un día de esfuerzo alcanzarla y se defiende con muros desplomados.


Viernes 4 de febrero, seis de la tarde. Cinco horas conduciendo y cena en un apartamento de Luz. Preparamos el "equipaje" a la luz de los frontales. Dormiré en la furgoneta, el apartamento está al completo y debo aprovechar las escasas horas de sueño que me conceden mis compañeros.



Sábado, 5 de la mañana, media hora y alcanzamos la tierra prometida. Enfilamos hacia el circo.

Nuestras gigantescas mochilas nos delatan. Juego y medio de friends, microfriends, 15 clavos, maza, gatos, taladro, 15 chapas, sacos, esterillas, 2 foganillos, comida, embutido, golosinas y algo de tabaco para Martín. Lujo a todo trapo. La edad y 6 vivacs en el tercer piso han bastado para descubrir el valor de las pequeñas cosas, el lujo que supone dormir caliente y bien comido.



Unai se echa las manos a la cabeza. Si hasta me solía controlar el papel de water... Enseñanzas de la escuela navarra supongo, o las malas compañías de Mikel y otros minimalistas.
Martín, afortunadamente, es permeable a los placeres de la roca y el vino, sin duda condicionado por su pasado riojano y por las notables influencias de su hermano Simón.

Necesitaremos casi un día para mudar nuestro "equipaje" al piso de arriba.


Arrastrar las pesadas mochilas y abrir traza en la tercera campa de nieve, acaba con nuestra energía escasa y limitada por las pocas horas de sueño. Acondicionamos un vivac maravilloso bajo el tercer muro y, tentados por nuestras propias comodidades, postergamos el trabajo para el día siguiente.


¿Quien puede desperezarse antes de que salga el sol? La noche aquí arriba ha sido larga, suave, templada incluso. La iso-cero bordea nuestra cota y facilitará la escalada.

Conseguimos recoger los bártulos hacia las 10, y son ya las once cuando empezamos a escalar.

No logramos discernir el mejor recorrido, ni logramos ponernos de acuerdo. Se produce una de esas escasas ocasiones en que los caminos que imaginamos no coinciden. De nada sirvieron ni las fotos ni la charla que ayer tuvimos estudiando bajo el muro la línea que seguiríamos.

La dictadura de la mayoría se impone a la aristocracia.
Un Martín inconmensurable se aventura sobre roca podrida y cuarteada, 5 metros a huevo sin protección alguna con el consuelo de una repisa pobremente nevada como colchón.


Siempre en libre y usando los piolos como ganchos para emplazar alguna expansión, resuelve la parte más incierta de la ruta.
Cuatro parabolts más tade (espaciados y obligados), alcanza una zona menos desplomada a unos 20 metros de la reunión. La roca gris ya admite gatos y ofrece la cuerda.

Unai entra en acción, y experimentamos el MOMENTO MORI nº1. Dos horas de esfuerzo y un parabolt más tarde, supera los últimos movimientos duros del largo. Algunos clavos y seguros que no merecen este nombre median entre los 15 metros que separan las chapas de Martín y la única que el navarro se atreve a emplazar.

De ahí a la reunión un puro paseo de trámite (6c o 7a).


Martín casi encadenará el largo de segundo.
Yo me limito a pasar y siento la impotencia de la debilidad.

Es tarde, nos queda una larga vuelta a casa y empezamos a descender con las últimas luces del día. Pasadas las nueve de la noche llegaremos al coche


El lunes mientras regreso al trabajo sopeso el escaso rendimiento que hemos obtenido en dos días de esfuerzos: apenas un largo fácil y otro espectacular. Poca "carne" para tantas horas.

40 metros todavía nos separan de esa leve línea de agua petrificada por el frío, 15 metros a la derecha de Aloïs.

Nos prometemos volver a la semana siguiente.
Esta vez sin concesiones a la comodidad


Memento Mori
Cuentan que cuando los generales del imperio entraban victoriosos en Roma, aclamados por la multitud, transportaban a un sirviente oculto tras las bambalinas de su carruaje, quien les susurraba sin parar "memento mori, memento mori", para recordarles que seguían siendo hombres, y como tales, simples mortales.

martes, 18 de enero de 2011

La última fuga del Trama



Ésta es la pequeña historia de una línea observada con Edu mientras abríamos BoMbOn en la Espluga de las Golondrinas, pared menor en Peña Montañesa. Meses atrás Edu me obsequió acompañándome a repetir la ruta que abrió en el Tozal del Vero en recuerdo de Óscar "Trama".


Con Óscar habíamos comentado mil veces la posibilidad de abrir nuevas rutas en la norte de este magnífico farallón. No pudimos. Se nos fue un amargo verano del 2009. Se fugó, como escribió algún periodista en un artículo trufado de sensibilidad y sentimiento.

Sé que pudo abandonar aquella solitaria arista de Pakistán y que ha regresado a su Huesca natal. A menudo percibo su presencia en las paredes de Ordesa y Telera, apurando las últimas caladas de un cigarrillo de liar, soñando con grandes montañas, cerrando sus ojillos de azul cielo mientras sonríe. Te echamos de menos. Vendería el alma al diablo por compartir de nuevo esos deliciosos potajes, el embutido de caza, las alubias en pote, por disfrutar de esa serenidad que desprendía.


Hace unos días pudimos gozar nuevamente del sol de Montañesa. El otoño tardío y el invierno suave ofrecen los mejores días para disfrutar de su roca de grises azulados. El resultado: una nueva vía con Tato y Vicenç, quien por cierto se llevaría el rotpunk a vista.


Dos largos excepcionales, el primero vertical y obligado sello "Tato", y el segundo que atraviesa una placa de ensueño, conducen a una travesía en busca de un marcado espolón.
Allí la roca pierde la calidad a que nos había acostumbrado, exigiendo atención y especial habilidad en el aseguramiento, sobretodo en el último tramo.


Detalle del segundo largo: qué paciencia tienen los amigos...

Primer largo

Tato antes de afrontar el paso clave del primer largo, el más difícil y obligado de la ruta.

Hemos dejado los clavos imprescindibles, aunque usamos alguno más para abrir. El segundo de cuerda limpiaba el largo y saneaba numerosos agujeros que permiten el uso intesivo de empotradores y friends.

El paso más obligado (7a) se protege mediante un alien rojo y un empotrador del nº5 o del 6 que queda a los pies del movimiento difícil. En la apertura usamos un clavo en un agujero que se ensanchó y que ahora admitiría un minibong o quizás un tricam. No es todo lo honrado que quisiera, pero no llevamos bongs y no quisimos meter un bolt.

No es una vía "paternalista" y exige dominar el grado para encadenar L1 y L2. Recomendable combinarla con Petit Bombon , donde podemos calentar y decidir si nos sentimos con fuerza y motivación suficiente.

Se rapela perfectamente desde los dos bolts con maillon y cordinos de las R5, R4, R3 y R1. Imprescindible doble cuerda.


Último largo, siempre buscando la mejor roca.


El acceso es bastante cómodo desde San Victorián. A pie de vía os espera un "superroncier" (palabra de nuestros amigos franceses que signfica zarzal) y debe sortearse por la derecha. Os sentiréis como el príncipe de la Bella Durmiente.

La pared recibe sol todo el día.



Salut, sort, i una birra en memòria dels absents

lunes, 10 de enero de 2011

Love climbing en la Luna



Mis orejas se torcieron la primera vez que escuché a Carlitos (AKA Kletterer) hablar del "love climbing". Usaba este término para describir escaladas agradables con las que obsequiar a personas queridas (o con las que pretendes intimar), habitualmente del sexo opuesto ...

Para que una vía merezca la etiqueta de "love climbing" debe cumplir con varios parámetros:
  • paisaje idílico, entorno preferentemente solitario
  • líneas lógicas y verticales, sin travesías expuestas
  • seguros abundantes y de calidad
  • reuniones a prueba de bomba
  • roca exquisita
  • reuniones cómodas, mejor en repisas
  • dificultades homogéneas y al alcance de tu compañer@ de cordada
  • aproximaciones suaves inferiores a una hora de marcha
  • soleada en invierno y fresca en verano
  • duración de la escalada inferior a 5 horas
  • descensos sin complicaciones ni peligros, a poder ser andando y en bajada.

Vamos, una línea a la que llevarías a tu novia/novio o proyecto, sin posibilidad de "divorcio a la italiana". Una ruta que sólo despertará sensaciones placenteras, sin miedo ni peligros, sin cansancio excesivo, de la que esperas en correspondencia un justo premio de tu compañer@ de cordada en forma de besos, abrazos, y cariñitos.


Este viernes, siguiendo el blog y los consejos de Luichy (qué ojo tiene el tipo!), acabamos en la Luna. Ver post http://luichy-lanochedelloro2.blogspot.com/2009/11/espolon-de-los-agujeros-la-luna.html


Extraordinaria vía de Montanejos, imprescindible a pesar de haber sido equipada desde arriba, con perdón a los puristas, con perdón a mi conciencia, y perdón por banalizar (leed infravalorar) las aperturas desde arriba.

Foto y topo originarios de la noche del loro 2


Hacía tiempo que no disfrutaba tanto en una vía de este estilo, bien equipada, directa y de trazado entusiasmante.

Allí nos dirigimos Tato y Genci, Diana y yo. La suerte quiso que empezásemos por delante.


Evidentemente Tato no era mi compañero de cordada, al menos en esta ocasión, a pesar de haber compartido noches de insomnio y de locura, juntos, muy juntos, abrazados incluso.

En honor a la verdad, LUNA encajaría en la categoría de "love climbing" grado ADVANCED: Sus dificultades y la acusada verticalidad de la tapia, la sombra, algún trozo crustiñant, y un par de cortas travesías impiden que coincida al 100% con las características antes mencionadas.
Aun así es un "must" de la escalada de pared.


No os la perdáis,
y no os dejéis desanimar por el primer paso (a bloque y en frío) de la ruta, un 6a+ que me pareció bien difícil en comparación al resto.

martes, 28 de diciembre de 2010

Un escalador, nuevo Ministro de Medio Ambiente



"Prohibiré nidificar a rapaces y otras aves en paredes emblemáticas"
Palabras de Josepo Torcuato, nuevo ministro de medioambiente.


Después de confirmar con un contacto de Benasque las "aficiones ocultas" de nuestro actual presidente, parece que las discretas gestiones realizadas por la FEDME y otras federaciones autonómicas han surtido efecto: Zapatero, en un alarde de valentía, nos asombra designando como nuevo Ministro de Medioambiente a un independiente vinculado al PEST (partido de los escaladores sin tapia).

Dispuesto a todo para ganar votos, esta vez entre los escaladores, un colectivo siempre unido y poderoso que tradicionalmente ha impuesto sus criterios e intereses frente a bancos, depredadores inmobiliarios, estaciones de esquí y ecologistas de bazar, Torcuato ha declarado que "El escalador es la especie más vulnerable de nuestro ecosistema, debemos protegerlos a cualquier precio".

Amigos de la vertikkkkal, se aproximan tiempos de abundancia.

martes, 21 de diciembre de 2010

"Corasón partío"

L'hivern, estació màgica. Els dies s'esvaeixen, les nits s'allarguen fins l'infinit. Cal aprofitar les escasses hores de llum.

Tinc el "corasón partío" entre dos passions quasi excloents: roca calenta o aigua gelada.
Destí sud, destí nord, la meteo imposa elecció tirànicament: Aquest pont de la puríssima, roca calenta.


Alacant, Racó del Corv, magnífiques escalades a sobre del mar.

Eldorado, màxim 6a+ exigent semiequipat amb parabolts rovinats que cal "reforçar" amb autoassegurances. El conjunt s'assegura prou bé.

Isla de Encanto, dos llargs equipats amb parabolt inox (en bon estat) de 6b de continuitat, magnífics !


Montanejos

Pared del Estrecho, Pericondrio Tragal, la Diana a la travessa interminable del llarg 3 (6a+)


Montanejos, Parede del Estrecho , Joan Olivé al difícil 6c de La Esfinge

Montanejos, Parede del Estrecho , Lisi Roig al mateix llarg, cotació "antiga"




miércoles, 15 de diciembre de 2010

Tubabu, la topo

Tubabu Musungu, un nombre sonoro que significa "blanco blanco", en diversas lenguas africanas.
Este domingo, aprovechando que la temperatura todavía se mantuvo en registros otoñales, enredé a Vicenç para terminar el último trecho que quedaba por abrir. No hubo rebelión ni motín, Vicenç soportó estoicamente la escasa hora de sombra en la reunión enfundado en un abrigo de plumas. Semanas atrás, Joan había abierto la parte más difícil y trabajosa del largo.
Desde allí y en escasos 15 o 20 metros alcanzamos el regalo de la cima. Para Vicenç, además, el rot punk en todo el recorrido. A mi se me resistió el 7a+.

Utilizamos el tiempo sobrante para pulir un par de tramos, añadir algún parabolt, y gozar de una tarde increíblemente hermosa.

Quina sort que tenim !!!