jueves, 4 de febrero de 2016

Días de Gloria

Por un día obviaré mi cobardía, dejaré de llorar y de lamer mis heridas.
Hoy revivo instantes de gloria. Saboreo de nuevo el placer que experimento cuando doblego a un atleta.


Experimentar plaer intens mentre el company mostra debilitat pot semblar lleig.
Però quan l'altre és un puto atleta incansable, l'èxtasi no sorgeix d'observar la seva fragilitat sino de saber-te tan fort com ell i superar-lo, encara que sigui per un miserable dia.

Avui toca recordar els moments en que he esgotat aquestos amigots invencibles que habitualment em destrossen física i psicologicalment, gent que passeja per les vies més complicades, que sembla que mai faci força, que mai es cansi o passi por. Companys que fan sentir-me mediocre, bolita, un home dèbil.
http://albertganxets.blogspot.com.es/2013/02/si-viene-un-marron-morire-primero.html

Tinc grabats aquestos moments dins la memòria, escolpits en lletres d'or...


1996, Montserrat, GAM del Bisbe, quart llarg, un antic 6b de placa, el meu primer 6b.
Avui escalo FLUTANT i arribo a la reunió sense caure ni penjar-me. Crido al company que pugi.
Esbufega i cau, s'agafa repetidament.
Mmmmmm quin orgasme, profund, llarg... amb un punt de malícia.
Quan arriba no me n'estaré d'espetar-li la frase amb que m'obsequia sovint el Kike:  Por donde yo paso de primero tu te arrastras de segundo



Tato, escalador de vigor descomunal, primo hermano de Conan, mentalmente indestructible.
Hace años me bautizó como La costurera, un apodo ganado a base de agotar la paciencia de mis compañeros de cordada cosiendo los largos con múltiples seguros sin avanzar un metro hasta haber protegido perfectamente.
2007, Norte de las Jorasses, Bonatti-Vaucher. Vamos ya por el tercer día de paliza, dos vivacs en repisas exiguas y el depósito de fuel en luz roja. La paliza nos ha minado. La caída de rendimiento se percibe con mayor intensidad en una máquina de precisión. Los imponderables, los desajustes, afectan a un Ferrari en mayor medida que a un Dos Caballos.
Le ofrezco un largo. Rehúsa. 2 metros en hielo vertical a 90º, 4 seguros. Esta vez me ha superado

Alcanzo la cima entonando una melodía de Giorgio Dan, "la barbacoa", sustituyendo el estribillo por "la costurera".


Unai, el más competitivo de mis amigos, quizás el más fuerte. Domina todos los registros, todos los terrenos, también el de la inteligencia.
2011, Cornudella, bien entrada la Noche de Fin de año.
Apostamos una cerveza a quien alcanza el bar antes, y me concede 20 segundos de ventaja para recorrer los 400 metros en subida que nos separan de la Rene.
Salgo como poseído. A los 200 metros mis pulmones estallan. Un vaho etílico asciende por mi esófago y el ácido inunda mi boca. Escupo. Me giro. El bólido asciende. Un tipo corriendo a cámara rápida como salido de una película de cine mudo. Me adelanta, me increpa y se ríe. Toma ventaja, 20 metros. Le pierdo como un náufrago al salvavidas. Me hundo.

Una furgoneta aparece de la nada con el portón abierto. Varias chicas me animan. En lugar de continuar corriendo salto a su interior y le ordeno a su conductora que acelere. Con el portón abierto adelantamos a Unai. Su concentración en el esfuerzo le ofusca y no es consciente de los acontecimientos. Cerca de la meta salto de la furgoneta y alcanzo la puerta del pub con unos metros de ventaja sobre Unai.

He ganado, por canalla, por tramposo,
también por listo.
He vencido: le he agotado.


2015, Siurana, Siuranella Est.  , SiuDRAMA para mí, a veces.
Entre mis hermanos basta medir el diámetro de los bíceps para que quede claro quien ha resultado desheredado por la genética familiar.
Ver a mi hermano Oriol caer en un largo de deportiva de "sólo" 7b+ y pensar que... quizás...quizás ese día, por una vez en mi vida, triunfaré donde él ha caído, no tiene precio.

Superé cualquier reticencia a la caída y afronté el largo como si me fuera la vida en el encadenamiento.
Caí, pero mientras todavía luchaba por encadenar me sentí lo puto amo



Nadie vence siempre.
Con paciencia, con tesón,
hasta los más débiles alcanzamos nuestro día de gloria.



lunes, 11 de enero de 2016

Anarquisme climàtic

Estrany desembre després d'un any de calors.
Ens ha constrenyit prop del Piri, a l'aguait d'una iso-zero embogida, excessivament benevolent, cercant l'impossible filet de gel que no s'acaba de formar.

Ja no dubto del canvi climàtic.
Toca adaptar-se, fruir-ne. Qui sap si veurem bikinis a l'hivern


Mentrestant el nostre peregrinatge ens ha dut pels confins septentrionals del nostre petit país, a la frontera de la vall d'Aran.


Racons tranquils però amenaçats pel fantasme de les regulacions artificioses.



Mai han patit excessos de visites.
Tampoc se'n preveuen, quan analitzes el tipus d'escalada exigent i minoritària que s'hi practica.
Racons propers al meu estimat Montrebei, vençut i sotmés al (eco)turisme de consum, civilitzat amb cables, passarel.les, camins, ponts, i restriccions que fan pudor de correcció política.


Com el canvi climàtic, l'excés de regulació s'ensuma inevitable, pren cos (massa) ràpidament i ens furta espais de llibertat.



Cainites.
Els escaladors a vegades som cainites.
Discutim per futileses.

Els creients més devots i fervorosos de qualsevol religió sempre han manifestat més odi i intransigència per l'heretgia propera, per les petites desviacions de la "veritable" fe, que pels enemics reals i aliens als qui combatien.

Forma part de la naturalesa humana: ens barallem més per si cal, sobra o falta una xapa, que per conservar el nostre espai de llibertat amenaçat.

Arribarà el dia en que nosaltres mateixos actuem de martell contra els companys de passió.
Dividits entre tradicionalistes, esportius, artificieros, tapieros o totxeros.
Temo les denúncies del nostre col.lectiu contra el nostre propi col.lectiu.
Temo aquesta corrent de fons que ens arrastra cap a la normalització, la regulació i la (i)legalització de les activitats dins la muntanya.


Mai havia estat anarquista.
Potser el clima -polític i social- ens hi farà tornar,
tret que defensem aferrissadament els raconets que encara ens pertanyen.

jueves, 31 de diciembre de 2015

TXingorra...TXin Tato no paTXamos


Eneko, Arkaitz y Mikel Saez conforman un coctail irrepetible que aúna técnica, fuerza y mentalidad aguerrida.



Cuando abrieron Txingorra (granizo, en la lengua de Sabino Arana) supe que ésta sería una vía para no perderse, pero sobretodo, para temer y reverenciar.
Me quise (auto)engañar con las graduaciones anunciadas, y a punto estuve de liar a Ester para intentarla. Se impuso la prudencia y aplacé el ataque para cuando los astros se alineasen favorablemente.



Hace un par de viernes Nil, con la ilusión y la inocencia propias de la juventud, sucumbió a mis habilidades de narrador de cuentos. Partimos hacia Montañesa con la intención de completar algún proyecto que permanece inacabado, y mientras repasábamos las mejores vías del macizo surgió la posibilidad de repetir Txingorra.
El estado de forma de Nil, que venía de repetir Totxaires sin despeinarse, el grado aparentemente "razonable", y la coincidencia de sus autores con las dos rutas más osadas del macizo (Pitzu de Piztia, y Ver Venir), excitaron nuestra imaginación. El bocado era demasiado apetecible, y a punto estuvimos el sábado de enfrentarnos solos a la bestia.

 La cordura imperó y decidimos aguardar a Tato que vendría el Domingo.
Aprovecharíamos el día para arreglar el segundo largo de la Catalunya Ye yé ahora mucho más directo, donde Nil se exhibiría.




Txingorra surca el muro central izquierdo del Libro Abierto de la Peña, pared con la aproximación más compleja de Montañesa, lejanía que la ha mantenido "virgen" hasta hace poco.


La procesionaria nos acompañará hasta bien entrados los 1800 mts, una plaga que devora los pinos de Oncins y cubre hasta los canchales. Dos horas después de salir del coche, atravesar bosques, remontar tarteras, canales y una trepada, alcanzamos la base de la pared.

Sus habitantes nos dan la bienvenida



Dos chapas solitarias marcan el inicio de la ruta y prometen diversión.
Andamos advertidos: En la segunda chapa "hay que coger aire hasta llegar a la reunión" dice Eneko.

Estoy acojonado porque ya la primera parte del largo repudia a Nil.
Enviamos a Tato que está pletórico, pero la misma sección le obliga a reposar y a tirar de artifo un par de movimientos. Reunión, grita después de superarla y sufrir arañazos, caídas y emociones.

Nil y yo acudimos prestos a la batalla. En apenas diez minutos salimos con las orejas gachas.

La segunda tirada y la quinta son las más exigentes. En una cordada democrática se impone (consensúa en lenguaje político) la voluntad de la mayoría, y la mayoría decide en forma abrumadora endosárselas a Tato.

Navegación define perfectamente el segundo largo. Partes hacia la nada, con la vana esperanza de divisar en la lejanía un solitario bolt que permita orientarte en este océano de roca compacta. Un camalot del 3 permite una alegría momentánea mientras vas alejándote de esa aparente seguridad, sumergiéndote en el mar de gris.

A los 12 mts entra un friend mediano atómico (cam 0,5) desde el que atacar en relativa seguridad el único bolt del largo. De allí y hacia arriba el grado anunciado (6c+) se nos antoja un exceso de humildad. Tato rodeará las dificultades por terreno expuesto y roto. Nosotros de segundo intentaremos el largo. Impresionante, y también difícil.



Una fisura generosa permite "coser" el tercer largo. Supero el trance con dignidad y encadeno. Lo mío es la estrategia en la selección y reparto de largos. Los dos clavos planos de la reunión no me inspiran suficiente confianza, y los refuerzo con un fisu que dejaremos para el rápel inminente.

Cuarto largo, fisura rota al principio hasta alcanzar otro muro de apariencia inexpugnable.

La luz enrojece y anuncia el final del día. 

De nuevo se lo enchufamos a Tato, que aprovecha los últimos destellos para alcanzar la reunión.


Rapelaremos en la oscuridad.
Nos han faltado 3 tiradas pero mis antebrazos están saciados, y mi cabeza saturada. Colmados y satisfechos iniciamos la retirada hasta la base de la pared.

Destrepamos y caminamos.
Un rapel de 8 mts a media canal equipado con un trozo de estática vieja y rígida nos devuelve la tensión. El anclaje es una piedra empotrada de apariencia satisfactoria.

Tato medio destrepa y se agarra.
Es mi turno.
Con cuidado monto un dinámico.
A medio rápel todo se acelera. Mierda, se ha roto la piedra. Caigo 4 metros sobre mis dos piernas que flexiono a modo de resorte. Reboto e impacto de espaldas contra otro bloque. La mochila y el casco me salvan de cualquier daño.
Me levanto. Las manos me arden y la cuerda sigue ahí, anclada de la piedra empotrada.
¿Qué ha fallado?
El bucle del dinámico ha saltado de mi mosquetón y la cuerda pasa en simple por su interior.
No había cerrado el mecanismo de seguridad y un bucle de la cuerda reseca abrió el gatillo por debajo, liberando la vuelta que confiere fricción al dinámico.
En la caída me he agarrado a la cuerda de forma inconsciente. Las manos me arden, despellejadas. Un precio barato para un error grave. La letra con sangre entra.


De regreso a casa, conduciendo, rememoro mis numerosos intentos a vías de estos animales.
Estoy harto de salir con las orejas entre las piernas. Por mucho que entrene, por mucho que mejore, nunca seré capaz de "gozar" despreocupado en una ruta de estos tipos.



Entre cábalas y pensamientos adivino la no existe solución.
Si acaso, la única posible sería conceder la independencia a los vascos, levantar fronteras, exigirles visado y permisos.
Y sobretodo..., éstos... que no pasen

Son buenos. Demasiado.
Cuando repites sus vías experimentas respeto, inquietud y dudas.
Dudas sobre si puedo (o debo) seguir abriendo vías. Una lección de humildad.



miércoles, 18 de noviembre de 2015

Núria, Peña Solano

¡Por fin!
parece que habemus clásica en un paraje olvidado que así permanecerá hasta que calor de la primavera permita regresar





Era la tercera jornada que empleaba para alcanzar la base de aquel espolón que había visto entre dos árboles hace ya cuatro años, mientras deambulaba furtivamente por estas tierras olvidadas de turistas y escaladores.
Visible desde Devotas, a lo lejos, hacia el sur, se erguía un perfil interrumpido por un pino que desafiaba al viento.

Vista general de la zona Norte y Este de Peña Montañesa, 
con Peña Solano en la parte inferior derecha de la foto. 


Junto a Tato y a Manu alcanzamos hace años la base de este trampolín después de errar la aproximación y jugarnos el tipo trepando como cabras, con la agilidad comprometida por pesadas mochilas de abridor. No tuvimos fuerza ni ganas de empezar. Y es que el inicio tampoco estaba claro.

Luichy, ese tipo apasionado, descubridor y divulgador de paredes, percibió el potencial de la zona en sus visitas por la Norte de Monañesa. Con Remi tardaron apenas dos jornadas para inaugurar el primer trazado (de escalada) a Peña Solano, una sucesión de resaltes al Este de la Peña sobre roca desconcertante. Este verano en su blog apareció una foto y un comentario. Mis sensores de alarma se dispararon, sentí la urgencia de algo que se escapa.

Finalmente, en compañía de Ester, invertidas un par de jornadas para abrir y pulir la vía, parece que ha surgido una vía asequible. Lo de clásica lo determinarán sus eventuales repetidores

Ester abriendo L3


El lugar alejado de todo vestigio de civilización, la calidad de la roca (exceptuando algún bloque puntual), el equipamiento moderadamente paternalista, la belleza de ciertos tramos y un recorrido circular que abarca de la aproximación hasta el descenso, configuran un cocktail bien apetecible.

Ester abriendo L2. 
A la derecha aparece el collado de Santa Isabel, 
 donde asoma la cima de Peña de Sin

Ésta es una ruta abierta para primeros de cordada con nivel consolidado de 6b. Con menos quizás se pase... sufriendo o arriesgando en exceso. Un segundo competente en V+/6a gozará porque no hay desplomes ni travesías comprometidas.



En consonancia, el equipamiento pretende bastar para que cordadas en este nivel escalen sin jugarse la vida. Si hemos errado y nos ha quedado algún punto que exige seguro adicional, se comenta, se mete y se acaba el problema.
Quien busque una ruta donde probarse que no escoja ésta; Las hay centenares con mayor dificultad, belleza o exposición.
La vía termina en una cresta, a remontar durante 100 mts
Al Fondo el Cotiella

Descenso andando relativamente cómodo



La Sur de Peña Solano con el macizo del Cotiella a la izquierda


Reuniones a dos bolts de 10x75, algunos con anilla para facilitar una eventual retirada si os sorprende un chaparrón o cualquier imprevisto (cuerdas 60 mts). Los pasos de 6c también protegidos con chapa.

cara Este de Peña Solano, 
con la Collada (donde aparcar) que forma con Montañesa a la izquierda 


Por todo ello se admiten críticas.
No, mejor, se ruegan críticas... de ánimo constructivo


Love climbing.
per la meva germaneta
te la devia!


martes, 10 de noviembre de 2015

Els amics no moren mai

Kike Ortuño, un noi extraordinari.
Demà 11 de novembre farà 15 anys que ens va deixar.

El temps acaba tancant les ferides però els records continuen apareixent, tots bons, nítids.
No fan mal, si de cas provoquen una petita malenconia...

i és que els amics no moren mai

Cim de la Marmolada, Moderne Zeiten (Tempi Moderni), 1998
Què s'amaga darrera aquesta mirada?


Corria l'any olímpic del 92.
Complia l'obligació militar al cos d'Escaladors i Esquiadors d'Osca i vaig coneixer l'Amanci i seguidamente en Dani, un noi entramaliat i divertit que escalava per veure ocells.
El Dani faria de nexe d'una colla d'amics que compartiríem escalades per la vall de l'Ebre, des de Tivissa fins als Ports.

El primer dia que vaig conéixer en Kike ens vam observar des del recel i la desconfiança mútua:
jo era un "pijo de mierda" tou i malcriat; ell un "quillo"endurit pels esforços de la vida.

El Kike provava d'alliberar la via del Diedre que havia obert setmanes abans a la Serra de Pàndols tirant de pedal als passos durs. El llarg tenia un parell de xapes i s'assegurava amb els tres friends que posseíem.


Dotze metres  per sobre del terra, a sis del primer i únic encastador colocat, el Kike vibrava com una corda de guitarra sense atrevir-se a provar el següent moviment.
Els amics contemplàvem l'escena emmudits, pregant en silenci per esvaïr tota possibilitat de caiguda. Tres minuts més tard aquell vailet resoldria el pas a base de testiculina, un dels seus trets més pronunciats.

Tot i que jo no n'entenia un borrall d'escalada, de seguida vaig pensar que aquell noi s'estimbaria .
M'agrada reconèixer que em vaig equivocar de molt!
No era imprudent, tampoc inconscient;
avaluava els riscos milimètricament, i els assumia segur de superar-los.
La testiculina era un recurs al seu abast, mai una passió que el dominés.
Acabaríem rapelant d'un clau cutre i un pont de roca enebrat d'una esquirla d'obús de la Batalla de l'Ebre, preludi d'altres experiències intenses que viuria escalant amb ell.


El rebuig inicial esdevindria respecte i admiració,
amb el temps una amistat incondicional.
Ens convertiríem en companys inseparablesde cordada, en germans. 


Durant els vuit anys que encara ens restaven  ens trobaríem els caps de setmana amb en Dani, el Roland, l'Alex, l'Ignasi, l'Arti, en Jaume, l'Enric, el Sebastià, lo Rubén o el Ramon, i tants altres que venien o marxaven.



Eren temps de joventut innocent, d'il.lusions i descobriments, de sorpreses.

Omplíem els cotxes a rebentar, quatre persones i bultos. Carretera i manta, sense furgoneta.

Cercàvem pallers, corrals o porxos deshabitats per aixoplugar-nos del vent i la pluja.
Coneixíem tots els bars amb llibre de piades per matar les hores fosques dels dissabtes d'hivern, parlant al voltant d'una cervesa i una estufa, tot el que abastava la nostra economia magre.

L'escalada tenia un punt de marginal, de contestatari, no era un aparador on lluir marques o estils, on exhibir graus. 
Encara hi havia línies mítiques amb "dragons" amagats, sobretot a l'hivern o als Pirineus.
via Ravier al Tozal del Mallo, 1993, el Kike ens va treure d'aquell "infern"


Afrontàvem cada via "grossa" com si fos la última, convençuts que ens hi jugàvem la pell, compensant mancances tècniques o físiques amb unes ganes descomunals, amb dosis enormes de voluntat.
Era aquí on el Kike marcava la diferència: Valent com ningú, agoserat i atrevit fins un punt de provocació.


SIN MIEDO NO HAY ESCALADA, la frase que més bé el defineix, una de les seves preferides.
Li agradava adornar les ressenyes amb pensaments que l'havien colpit, amb sentències definitives. Tenia molta habilitat per posar noms ocurrents a les seves apertures.


Incrèduls 



Infierno de Cobardes
una invitació soslajada, una fletxa disparada cap algú concret amb la promesa que ho passarà malament perquè en terra hostil els covards pateixen i moren


Perill d'Extinció
"Si estás pensando en hacer esta vía, te puedes considerar en Peligro de Extinción "
perquè l'artifo extrem ja era llavors una disciplina compartida per ben pocs
i perquè practicar-la sovint ... pot acabar amb el practicant


Vicio
graó rera graó, anava superant les pantalles del joc d'escalar sense expansions, de sentir intensament, un vici, una droga dura que t'acaba posseïnt,

i que finalment t'aboca a El lado Oscuro
l'interior fosc que tots tenim


El Pillo
la darrera via que va obrir, com si intuís un destí del que volgués escapolir-se, conscient que "tan segura está la Muerte de su victoria que nos deja toda una vida de ventaja"


Sota aquesta personalitat instintiva s'amagava una inteligència aguda i una extraordinària sensibilitat per copsar les coses importants de la vida.
Tenia un cor per estimar que no li cabia dins el pit,
i dos collons per enfrontar-se a les adversitats de la feina, l'escalada o de la vida.

"Me acuerdo de una vía cuando me ha gustado mucho, cuando he pasado miedo, o cuando es una mierda. 
En la tuya no he pasado miedo, ni tampoco me ha gustado"
Un moc amb denominació d'origen, real, punyent, i directe com només ell podia ser.

I entramaliat.
dibuix de l'Ignasi


Sovint, quan descobreixo un indret màgic, quan sento intensament el plaer de l'escalada o l'exigència d'un llarg perillós, el seu record s'escola des del fons del subconscient, m'acompanya i m'emociona.

Alguna tarda de novembre em sembla escoltar la seva veu al bar demanant un café corto con dos azucarillos, i enyoro reviure els moments en que somiàvem plegats la propera escalada.


Encara avui 15 anys després de la seva mort, el segueixo trobant a faltar.
Kike, cabrón, ¿dónde te has ido?


martes, 29 de septiembre de 2015

"en construcción"

No, no cierro el blog.

Un simple click me permite escapar de la oficina, del estrés del trabajo.
Me transporta a esos momentos mágicos del fin de semana sin necesidad de viajar, sin levantar el culo de la silla.



Recuerdo que llevo algunos días trabajando de "peón" en "Wisconsin", en Tarraco, en Oregón, en la Catalunya del Sud. Hurgando, investigando, descubriendo largos extraordinarios mezclados con algún tramo terruñoso y herboso que exige una labor agotadora de limpieza.

He visto como Santi y Vicenç pugnaban cada uno por dejar el largo más duro y obligado que el anterior.
El de Matarranya va ganando.

En Sin se ha desmelenado.
detalle ampliación

¿ dónde está Wally ?  ¿ Quien asegura a Wally ?

No coincido con su propuesta de  6a+, 6c/7a (por encadenar y en congruencia con los superiores), IV, 6c, 6b+, 6b,  algunos bolts y una cotación global de ABO Inf (ahí sí).
Santi parece poseído por una pasión y una hiperactividad desbordada, y no reconoce nada más allá del 6b+.
Si las dificultades continúan será ruta de dos días con un magnífico vivac a mitad de pared.

Hace ya tiempo me espetaron que "por debajo de 7a es treking".
Aquí se "escala", nada de paseos.
El grado se convierte en mera (des)orientación

Ya puedo afirmar que NO será una clásica.


Aunque tiene buenas vistas
 y un ambiente estupendo


To be continued