martes, 10 de julio de 2012

Tour exprés por el país de los croissants

Después de muchas cavilaciones, después de incontables propuestas formuladas por amigos encantadores de serpientes, después de fotografías tentadoras, la realidad es terca: no puedo marcharme a Perú.

impresionante 6a+ de L2 arete oest,, Rocher Decolle,  La Jonte


Y para compensarlo, nada como un viaje exprés a otra de las mecas de nuestra pasión: los prealpes calcáreos reflejados en ese compendio de maravillas, en esa biblia para iniciados que nos ha regalado Philipe Mussato, "Itinéraires d'un grimpeur gâté".
Su selección nos ilumina, a veces incluso nos deslumbra, y nunca, nunca nos defrauda.


Faltaba la víctima, y en este caso consigo engañar a Ester.

Cuatro días, 24 horas de lluvia, dos mil kilómetros de carretera para ochocientos metros de escalada, 30 largos. A priori un ratio no demasiado convincente, y sin embargo, la calidad de las tiradas y la belleza de los paisajes ha compensado con creces el esfuerzo.
Y las cervezas



Primera etapa: 
Billy le Clown, Rochers du Midi (Chartreuse)

Un clásico difícil cerca de Grenoble, orientación Este (sol hasta las 13h) ideal para los no madrugadores o como vía del día de ida, cuando la puntualidad no es compatible con la realidad, cuando las horas de sueño no alcanzan el mínimo recomendable.
Ester en L6, 7a+, quizás el más obligado de la vía

Escalada homogénea de carácter deportivo con algún paso obligado (L2 y L6 en torno a 6c).
Entorno bonito, en pleno macizo del Chartreuse (sobre Grenoble), algo devaluado por la humanización del valle del Isere.
ambiente desde la octava reunión, 7a+

La roca, que pudiera causar cierto reparo en el primer largo, se ha saneado con el trabajo de los abridores y la sucesión de las repeticiones. La ruta bordea por la derecha un desconchado amarillo desplomado de proporciones gigantes, buscando piedra gris con algo de grano, agradable al tacto y a la fricción.
Muy recomendable en su conjunto.


La guía también aconseja un par de rutas de mayor sencillez, y no lejos, un capolavoro del propio Mussato, Titanic, atravesando el corazón de la Gran Manti, una vía que impone respeto.


Segunda Etapa, huyendo del calor.
La Princesse de Feu. Pic de l'Aigle, Macizo des Cerces, Galibier


Compartimos destino con el deporte más duro que existe: El Galibier, la meca de los ciclistas, un puerto mítico que asciende casi sin tregua venciendo un desnivel enorme. Siento casi vergüenza cuando adelanto a estos apóstoles del sufrimiento desde la comodidad de mi furgoneta. Pudor que se torna en satisfacción cuando abandonamos la carretera para ascender por la pista (abierta!!!) que conduce al campamento miliar des Rochelles, un pequeño paraíso a 2.400 mts de altitud abandonado en esta época, solitario y remoto.




La pared es toda para nosotros. Sólo veremos algún paseante ocasional extraviado.
Princesse data del 2009 y eso, junto al carácter extremadamente abrasivo de la roca, marcan el tipo de escalada.
6a+ de sorprendente verticalidad

Predominan las presas laterales de extraordinaria adherencia. Un buen juego de pies se adivina imprescindible para bailar con esta belleza que, pese a lo moderado del grado anunciado, exigirá escalar con dedicación y empeño.
mar de gotas de agua

Sencillamente genial.

El descenso andando por lomas suaves, verdes e idílicas, a juego con la belleza excepcional de la vía. No se puede pedir más.



Tercera Etapa, esquivando la lluvia.
Intento a Les Premiers pas d'Elsa. Guillardes. 
Deportiva en Saint Leger

El día amanece húmedo. Escapamos hacia el sur. Nuestro periplo nos lleva a Les Guillardes para intentar otra pared norte en el macizo de Devuly. Llueve. Esperamos un par de horas con la esperanza de que el tiempo mejore. En vano. La lluvia se torna persistente. Consultamos de nuevo al oráculo de MeteoFrance, para descubrir, consternados, que hoy y mañana el tiempo continuará revuelto.

De repente recuerdo que mi hermano Oriol me comentó que en Semana Santa pasaron unos días en los desplomes de Saint Leger al abrigo de lluvias y brumas. Además, parece de paso hacia el destino que nos hemos marcado para el lunes. Así pues, enfilamos hacia este pequeño pueblo a los pies del Mont Ventoux y horas más tarde, mareados de tanta curva, arribamos a destino.
También la lluvia.
Pero no importa.
Recorremos el lecho del río quipados con cuerda simple, gatos precisos, unas cintas y un paraguas.
En unas horas conseguimos matar el gusano y catar algunas líneas de esta magnífica escuela muy cercana a la autopista que conduce a Chamonix, a la altura de Orange. Un destino a tener en cuenta en futuros viajes.


Cuarta y última etapa.
La Cathedrale. Gorges de La Jonte. 


Otro lugar a considerar en nuestros viajes a Francia, quizás algo alejado del eje Barcelona - Chamonix, pero sin duda de gran interés. Está al lado del Tarn, coincidiendo en el tipo de escalada, con predominio de vías de 4 a 5 largos entre el 6b y el 7b, y algunas clásicas incontournables.

La Cathedrale.
Hace tiempo alguien me habló de esta vía. Y qué buena elección!



Soberbia, bien equipada, exigente y con los grados muy, muy bien puestos. Todos los largos llenan, más bien saturan los brazos de ácido láctico.
L3, 7a+ realmente difícil

La complementamos con una vía expuesta al lado de la ultraclásica "arete ouest" de la Roche Decollee (de cuyo nombre no quiero acordarme) , y después de vibrar con alejes enervantes en el primer largo, saldremos por la mencionada normal, un 6a sin parangón que por sí solo merece una visita.
                                  Arete Oest, Rocher Decolle, L2, 6a+ espectacular y duro en su grado

A recomendar la pizzeria del pueblo de Le Rozier (situada en un primer piso al lado de una panadería), por su terraza, sus ensaladas y sus pizzas.

3 comentarios:

Tato dijo...

Doncs nano, amb aquestes fotos també donen ganes d'anar a fer una visiteta al pais veí!!
Apa salut

Roy de Valera dijo...

yooooo quiero ir!!!!!

Anónimo dijo...

Ester???....sambarinait...

tampoc es que sigui un "anónimo"...

ets un mariconas...com disfrutes..

apali, mus veiem aviat company