martes, 11 de diciembre de 2012

hielo en FuenFría

Fuenfría siempre ha sido uno de mis lugares favoritos, una combinación perfecta de soledad y cercanía, de alpinismo deportivo con un toque salvaje. Una zona que exuda la esencia de Iñaki Cabo por todos sus rincones, en todas sus vías.


Es la tercera vez que escalo aquí.
La primera fue en el ya lejano marzo del 2006, cuando con Albert Castellet nos subimos por la Graciela. En su momento fue una de las vías de hielo más difíciles de la península. Me impresionó, me maravilló.

El pepinazo colgaba casi 18 metros.
Dos días más tarde caería, un aviso para los amantes del agua solidificada.

2006: tercer largo aproximando al descomunal carámbano. 
El desplome nos libra de la nieve que cae sin parar 

Lo superamos en "AT", artificial de tornillo.
Mis brazos no daban para más, y mi cabeza tampoco. Aun así, qué maravilla, qué sensaciones tan poderosas.


Desde la segunda reunión de Graciela divisamos una línea de hielo discontinuo que reseguía un sistema de fisuras y diedros desplomados. Al bajar llamé a Iñaki para tomar unas cervezas, le comentamos la jugada y él me respondió que se la había mirado. Como el "jefe" de Fuenfría era él, y viendo la obra de arte que consiguió con Graciela, aparqué mis ansias para dejársela.


2006: Castelltower observando LA línea todavía virgen


Iñaki nos dejó, y pensando que la línea seguiría virgen convencí a Toti para intentarla en enero del 2009.
Subimos con martillo, un juego completo de friends, dos de micros, fisus, clavos y 4 espits.
Sorpresa: al llegar allí una línea de chapas acreditaba que la ruta ya había sido abierta. 
Optamos por ascenderla, pese a que el hielo no había escurrido abundante. 
2009: Toti en la primera reunión común

Trampeé el largo clave (el tercero) todo en artificial, y luego me enteré de que Iñaki y Nacho habían equipado parcialmente la ruta unos meses antes para ascenderla con la llegada del frío. 
2009: Primer largo abierto por el Señor del Hielo


Una vía muy bonita, más segura que sus vecinas, menos sujeta a los caprichos de las condiciones, otro regalo que nos dejó el Señor del Hielo.




Ayer domingo y después de muchas indecisiones, con Ester nos aventuramos a la Fuenfría.
La intención inicial era intentar Graciela. Sin embargo al llegar allí observamos que el churro colgaba demasiado, y que todavía no había roto.

Graciela fue cotada inicialmente como el primer 7º de hielo del país, y posteriormente repetida en condiciones de 6+. El largo clave asciende por una estactita que cuelga a 50 metros del suelo, a la que se accede tras 3 largos de roca.
La estructura rompe varias veces a lo largo de la temporada, formándose cada vez por encima de la anterior, más alejada de la pared, más desplomada, añadiendo una sucesión de techos helados a modo de escalera invertida.
Para ser segura tiene que haber roto al menos una vez, desprendiéndose del peso superfluo.  Y ayer, a principios de temporada, no era el caso, o eso me pareció.

Nos decantamos por la vía de la izquierda, en mixto y roca, que aprovecha las dos primeras tiradas de de Graciela.

Estos dos primeros largos cotan 6b, en roca pura. Siempre me habían parecido mucho más y ahora, habiéndola escalado con gatos y manos, sigo encontrándola difícil.

Primer largo, caliento las manos antes de escalarlo con pies de gato. 


Ester en la gatera que da acceso a la primera reunión. 
Un estreno de temporada invernal algo extraño...


Segundo largo 

De ahí Graciela sigue oblicuando a la derecha en busca del monstruoso colgajo suspendido, y nuestro objetivo se encarama directamente hacia arriba por unas fisuras y diedritos desplomados que combinan roca y hielo.


Éste es el largo clave de la vía, y como la vez anterior, tuve que recurrir al artifo para superarlo.




Ambientazo en el tercer largo 

También Ester lo intentó, sin poder encadenar.
En un ataque de motivación le di un segundo pegue, ahora de segundo, logrando resolver los movimientos sin encadenarlos. Creo que rondará el M7/8, pero ojo que no tengo ni idea de esto del dry...
El último largo asciende por unos placages de hielo de apariencia engañosamente sencilla, que esta vez no completamos.



Algunas informaciones útiles

Aproximación por una pista en buenas condiciones desde Saravillo, frente a peña de Sin, frecuentemente helada. Unos 10 kms dirección Ibón de la Mora. Desde allí y en una curva pronunciada donde la pista pierde altura, se divisa a la Fuenfría en lo alto de una barrancada unos 500 o 600 metros más arriba. Atención, comienzo potencialmente muy avalanchoso.
Si optas por andar desde el pueblo (como fue nuestro caso) contad con una hora y 40 minutos por la pista, y luego otra hora y 40 para la barrancada. Recomendable 4x4 para ahorraros la pista.

Desconozco el nombre de la ruta, tan siquiera si tiene nombre

Para repetirla contad con un juego sencillo de friends y micros (un juego de Totem bastará), y pocos tornillos (8 o 9 para el último largo). Opcional llevar camalot 2 y 4. Estribo recomendable, y cordino auxiliar para izar botas o piolos si hacéis los dos primeros largos con gatos.
Descenso por la vía rapelando.



Unas fotos de la Fuenfría, de marzo 2006, enero 2009, y diciembre 2012, sorprendente observar cómo cambian las condiciones.

Marzo 2006, el rapel bajo el monstruo amenazador resultó espeluznante


Enero 2009, a la izquierda de Graciela se aprecia una de las últimas obras del Señor del Hielo


Diciembre 2012: Condiciones prometedoras





2 comentarios:

Anónimo dijo...

Impresiónante actividad

Roy de Valera dijo...

Como apatece incarle al hielo ese!!!!
muy buena pronto subire, ya hablamos valencians dels nort, jejejejeje