lunes, 23 de enero de 2012

Haciendo "el Gallina" en Gavarnie

Y yo que no quería frío...
Este año ando motivado por la roca caliente y ni en la más oscura de mis pesadillas se me ocurriría calzarme botas, crampones y piolets. Sin embargo todos mis buenos propósitos se diluyeron como lágrimas en la lluvia.

A diferencia de la roca, el hielo cambia temporada tras temporada ofreciendo nuevas posibilidades. Por eso Gavarnie nos atrae cada año tras año como la miel a las moscas.

Miércoles 12 de enero, Unai me envía una foto y una propuesta irrefutable. Sus ojos, tan entrenados a buscar líneas imposibles, pasan sin ver un hilo que une el tercer muro sin solución de continuidad: el agua ha escurrido caprichosamente pegada a la pared en la vertical del Divo Listo, formando una fina columna que desploma 2 metros en sus 30 de recorrido.




La tentación era demasiado fuerte. Viernes 7 de la tarde, me sorprendo a mí mismo conduciendo, solo, hacia Gavarnie. Allí me esperan Kepa, Mikeltxo, Andoni y Unai.

¿Qué ABO hacemos este fin de semana? - me suelta Kepita riéndose de mí, todavía recordando la salida del año pasado por los alpes calcáreos. Siete días de excesos, irrepetibles, varios rutones ABOminablemente difíciles ( http://albertganxets.blogspot.com/2010/09/la-semana-abominable.html) , demasiado para escaladores mediocres como nosotros intentando seguir a Tron y Unai.
Estoy a punto de cambiar el frío del circo por el solecito de Montañesa donde otros amigos continúan sus travesuras.

Me tranquilizo, cenamos y definimos estrategia. El sábado subiremos con material de vivac y, quizás, equiparemos el primer largo, sea de Divo Listo, sea de Aloïs. Decidiremos sobre la marcha.
Andoni y Mikeltxo subirán con la intención de escalar Aloïs, y unos amigos franceses quizás estén intentando el Aliento. Se anticipa overbooking en la zona de vivac. Aprovecharemos la huella de bajada de Martín, Gerber y Remi, que el jueves se llevaron el Aliento aproximando desde Serradets. Opción que desechamos por miedo a las placas de nieve. La subida directa, además de entretenida, aporta mayor seguridad a igual rapidez, y un descenso más directo.

La visión de un escuálido primer muro entristece. Freezante es la única que posee el hielo suficiente para ascender cómodo. El resto de vías ya se dibujan, pero todavía requieren cinco días de frío. El inversómetro del circo funciona a plena máquina y notas como el aire gélido de las cimas se desploma por las laderas. El hielo es escaso pero de calidad, y apenas sufrimos zonas húmedas.

Alcanzamos el balcón del tercer muro sin prisa, mucho más cansados de lo que queremos reconocer. Hemos empleado casi 7 horas y las piernas pesan después de un año sin tocar nieve.

Allí descubrimos a Rémi y Baptiste escalando el primer largo del Aliento, y montando el vivac en la cueva que hay a pies de Homme Presse.

La poca cantidad de nieve obliga a buscar otro emplazamiento para nosotros. Afortunadamente el año pasado ya intuimos la repisa perfecta que se forma bajo Memento, con capacidad para alojar a 5 personas cómodamente. El vivac se anuncia fresquito. Gélido coincidiremos en definirlo a la mañana siguiente. Sufrimos los rigores de una cruda noche de invierno cambiando de postura mil y una veces. Imposible conciliar el sueño.

Amanece. Varios frontales moviéndose por Serradets así lo atestiguan. Conseguimos empezar la escalada antes de las nueve de la mañana, todo un récord. A los pies del Divo descubrimos una cuerda fija en Aloïs, y sin pudor alguno la utilizo para jumarear el primer largo. Luego la retiramos pensando que, de nuevo, alguien la ha abandonado definitivamente como ya pasó en años anteriores. Hoy he descubierto que nos equivocamos: al parecer la cuerda se instaló para filmar o probar algo. Sólo puedo decir que lo siento y que la encontraréis en la repisa del segundo largo.

Kepa se zampa el segundo largo desde donde abandonamos Aloïs, cruzando hacia la izquierda. A partir de aquí todo hielo precioso y nuevo. Nunca antes había escurrido de forma tan abundante.



Goulotte tapizada de hielo tierno y agradable, pero expuesta a canalizar cualquier desprendimiento de los colgajos superiores. Montamos reunión apurando cuerdas y tornillos... Nuestros colegas se quedaron el resto y sólo tenemos 9, demasiado poco para el largo que se avecina. Por suerte aparecen otros 3 en el fondo de la mochila, tornillos cortos, excelentes en este tipo de escaladas.

Otra tiradita rápida para situar la reunión a salvo de posibles bombardeos que anticipamos producirá la lucha de Unai contra la columna. Dos tornillos con dos abalakov y nos desplazamos lateralmente al abrigo de un techito de roca que aderezamos con un clavo malo.



Empieza el festival. Esta vez un cortometraje. En algo menos de una hora el bizcochito se ventilará en perfecto estilo una filigrana de cristal. La columna está casi siempre pegada a la pared. El agua ha ido escurriendo por la roca ligeramente desplomada "construyendo" este cigarro que atenta contra la ley de la gravedad.



Los primeros metros resultan técnicos y expuestos: los tornillos son mediocres y el desplome exige un físico de atleta.
A media tirada Unai cambia el hielo por una fisura perfecta de roca, sexto grado, que le permite emplazar tres friends a prueba de bomba. Vuelve a la columna con dos movimientos aleatorios y opta por no chapar un tornillo demasiado cercano a la línea de fractura de la columna. Mejor volar metros que viajar junto a bloques de agua petrificada.


El cordino por el que izamos mochila o material pende en el aire vertical, y se encarga de corregir nuestra perspectiva.
Y la realidad se manifiesta con todo su esplendor, cruda, cuando abordo esta maravilla con las cuerdas por arriba.
Lo que Unai resolvió en libre y sin reposo alguno, me cuesta sangre, sudor y estremecimientos. Qué largo tan soberbio. Un auténtico 6+ de hielo.
Alcanzo la reunión mientras anochece, y la última luz se despide de nosotros.

El estado de la nieve, perfectamente asentada, nos permite relajarnos y completar una jornada larga y satisfactoria. Quince rápeles más tarde nos abrazamos en el fondo del circo.
Gavarnie, todo un lujo cerca de casa.



Gracias especiales a Baptiste, cuyas fotos son un auténtico regalo.
Que lo disfrutéis.

miércoles, 18 de enero de 2012

jugando en el tercer muro


Como cada año, el frío paraliza las innumerables surgencias que fluyen por el Circo.
Como cada año, soñamos con descubrir ese río inmóvil que todavía espera primera.




La paciencia y la observación suelen dar fruto: Este año el sueño se ha hecho realidad, de nuevo...
¡¡¡ que afortunados !!!

jueves, 15 de diciembre de 2011

Cuida tu jardín. Peña Montañesa


Gracias a los Jean Michel s redescubrimos estas pequeñas paredes de Montañesa.
Fue a mediados de la primavera pasada cuando un amigo común nos reveló la existencia de nueva zona de deportiva alrededor de Oncins.
Plaisir total, en consonancia a la calidad de la roca y con la personalidad de sus aperturistas -artistas. Sólo un inconveniente: su exposición al rabioso sur restringen la escalada a aquellos días de frío intenso y a días nublados.

Pues bien, mientras degustábamos esas pequeñas maravillas nuestros ojos acabaron posándose en unos muros cercanos.

A principios de este otoño nos decidimos. La intención era abrir y birlarle a Sidharta "la clásica de invierno", una ruta que resultara facilita y asequible, sobre buena roca, no muy larga. Engañé a Diana, como siempre. Y mientras comenzábamos la apertura, Vicens y Joana repetían una ruta cercana de Papila, esa sí, en torno al 6a. Cinco largos más tarde regresaron a pie de pared. Nosotros apenas habíamos terminado el segundo largo.

La ruta debería haber seguido el espolón, pero un mar de gotas de agua "me desvió" a unos 20 mts del suelo. Yo no quería... lo juro... pero la roca me sedujo con sus cantos de sirena, y la dificultad inicialmente prevista (no más de 6b) se desbordó.
Hasta 4 intentos en días distintos para arreglar, corregir, limpiar y arreglar una ruta que no acaba de ser homogénea, estirando su trazado de forma ilógica (la travesía que iniciamos con María simplemente busca que el placer no termine).
Es una lástima: algunos pasos demasiado duros rompen la continuidad del sexto grado.

Arkaitz dejó su sello en el último largo (el más duro con diferencia). Equipamos unos rápeles intuyendo un mar de gotas y chorreras, una nueva línea con que soñar. Y la empezamos. Desde la Antártida seguro que sigue pensando en terminarla.
Luego volvimos con Santi, añadimos algunas chapas de más y rectificamos itinerario.

El nombre es un pequeño homenaje a un amigo encantador que cambió de perro, casa y jardín.
Sufro por las flores



Hace apenas una semana abrimos otra con Diana y Joan, también buscando la clásica. Y de nuevo se nos escapó. He perdido la cuenta de las veces que la he engañado...

En fin, una pared para jugar, bien orientada al sur, ideal para días cortos y fríos de invierno, donde la abundancia de líneas invita a abrir.

Corred, porque parece que hemos fulminado lo más evidente.
Y disfrutad. Las fotos de la entrada anterior corresponden a esta vía.






lunes, 12 de diciembre de 2011

Indignats a Montrebei


Bon nom de la via, adient a la destrossa que s'albira per les obres del Congost, un pont penjat (ca-maco!) unint ( unim???) la ribera aragonesa amb la catalana.

Sumeu-hi la publicitat dels nous "amos" del Congost, anunciant visites guiades, turisme actiu i caminates programades, mercantil.litzant un indret abans indòmit, humanitzant-lo,

I afegiu un nou cartell aparegut per art de màgia, que de moment ens permet seguir escalant. Si el propòsit del gestor correspon amb el que manifesten al rètol, perfecte: fa anys que convivim exitosament amb els nostres amics rapinyaires.
En canvi, si ens estan "preparant el terreny" per una regulació encoberta i arbitrària, ens sentirem INDIGNATS.





Bé, aquest volia ser un blog d'escalada, no de reivindicacions polítiques, socials o econòmiques. Així que tornem a la feina.

Indignats, gran via sí senyor.

Fa uns mesos havia rebut el xivatasso d'una nova apertura sense expansions per un dels panys de paret que encara restava immaculat. En Willow i en Llullu ens obsequiaven amb una línia agoserada de lliure extrem i exposat. I coneixent el talent d'aquestos dos jovens, no m'atrevia a provar-la.

Després de vàries setmanes sense experimentar la sensació d'incertesa i, perquè no dir-ho, de temor de no estar a l'alçada, Montrebei reapareixia amb tota la seva força.
Aprofitant la festa del dijous 8 de desembre i el fanatisme d'en Fèlix intentaríem repetir-la.

Ens guardem un as a la màniga: l'Olatz i l'Unai passaran davant, marcant via, anticipant els possibles marrons i, si la cosa s'espatlla, no descarto suplicar una llaçada de corda. "Somos un equipo" els havia espetat mentre els invitava interessadament a beure un te dins la furgo. I és que l'estratègia sempre ha estat fonamental per triomfar a la vida.



Despertem ben aviadet preparant material, bocata, cafès i tes, gaudint d'una temperatura més pròpia d'octubre que del desembre. Passen de les 9 quan arribem en quadrilla a peu de via, i conforme l'acord signat a l'abrig de la furgo, comença l'Olatz seguida de l'Unai.
A nantros ens toca escalar després, i el rellotge ens anuncia que disposem de poc més de 7 hores de llum per resoldre 7 llargs i 350 mts.

Sorteigem les tirades i comença en Fèlix. El primer pas de 6BBBBBrrrrr del 1er llarg que correspon a l'Audobert em descentra. Només amb grans esforços consegueixo passar sense agafar-me.

Els dubtes augmenten al magnífic segon llarg obert per l'Alex Estela i el David Periodista, cotat de 6BBBBBBrrrrr pels autors de la resta de la via (originalment 6a/A1). Ara sí, m'acollono pensant en tota la tonyina que falta.

Llarg 2, mar de pedra gris, agraït i apretat com a 6b



El tercer llarg obsequia al Fèlix amb un dels 6c més durs que he provat darrerament. Un alien groc estratègicament "oblidat" per la cordada precedent el salva d'una probable castanya, i en un atac de lucidesa s'hi llença i el trinca. En Fèlix MAI s'agafa de les peces, sempre prova i si cal, vola. La dubtosa qualitat dels dos pitons que protegien el pas l'han il.luminat. Respiro i m'assereno: si salten els pitons fots un factor dos de cagar. El llarg resulta magnífic, tot i que ens sembla 7a consolidat.


Llarg 3, fissu i cinta "oblidades" per la cordada precedent


Llarg 3, la festa continua. 6c+++++



Em toca i la topo no contribueix a asserenar-me: Què coi vol dir "expocrunxiolé" barrejat amb 7a?
L'Unai em retreu que no he volgut passar-li els C3 (els conservo junt amb els Tótems com si fossin el Bálsamo de Fierabrás), i ara riu. Riu de mi... i de com patiré. Li prego - no, més aviat li suplico- que em deixi un fisu o alguna cinta per agafar-me. S'apiada de mi. Gratis no, exigeixen un sopar. Accedeixo, soc un puto mercader acollonit, però VIU i sencer. Olatz, te debo una de grande. Suors fredes mentre tasto l'expocrunxi. Segell willow-llullu, un dels dos, probablement en lliure i sota l'efecte d'alguna substància psicotròpica, devien llençar-se amunt sense pensar en la qualitat (absència total) de la roca. Solament respiro en arribar a un tricam que la cordada precedent també ha "oblidat", botella de vi addicional. La factura segueix pujant.




El mur canvia de color, del roig marronós passem al gris blavós, i de sobte arribem al veritable cor del pilar. Una línia de fissures que apareix i desapareix, com els pitons que marquen la ruta, interrompuda per trams de placa compacta on cal escalar de valent. Magnífics.
Llarg 5, boníssim i veritcal. Bona roca


Llarg 6, plaques de l'Escanyapobres i Radical a l'esquerra



Igual que la travessa del sisè llarg, probablement un dels tres llargs més bons de tot Montrebei. La llum s'escapa, les trampes continuen. Arribem ben just a la darrera reunió, quasi a llum de frontal. Sortosament l'Unai i l'Olatz ens envien una corda salvadora.
Tercer sopar apuntat al "debe".




DADES interessants de la via
  • Magnífica apertura resolta en estil impecable, digna de constar entre les difícils del Congost i que tot "montrebeià" hauria de tatxar.
  • Obligada en 6c+ (més aviat 7a), convé anar rodat en 7b per gaudir sense patir excessivament.
  • Material recomanable: el que marca la topo, nantros vam afagir quatre tricams, útils en algun passet puntual però no imprescindibles. Ganxo aconsellable
  • Llarg 2, 3, 5 i 7 magnífics , llarg 4 molt trencat en una zona obligada però relativament protegit (aguardeu petit tricam, fisu o alien verd per forat a començar la travessa), llarg 6 EXCEPCIONAL
  • El bizcochito la treu tota en lliure a vista fins al penúltim pitó, on cau mentre "corria" amunt per evitar la foscor que s'apropava, retardat per la rèmora reusenca.
  • Graus apretadets però no marcianos, tot i que pel caràcter de l'escalada -desequipada- canvia molt si vas de primer o de segon.
  • de 7 a 8 hores per cordades competents, compteu una mica més si voleu lluitar-la a vista.




Aquesta m'ha resultat una de les ascensions més cares del Congost (en sopars, és clar). Willow, Llullu, me les pagareu !!!


Gràcies Fèlix per aguantar-me
Gracias Olatz por apiadarte de mí, aunque me cueste una fortuna en cenas.
Unai, a ti te las resto del "haber", que llevas muchas noches de furgo a cuenta...





jueves, 3 de noviembre de 2011

roca, color y textura


La montaña siempre nos depara algún regalo inesperado,
y degustarlo proporciona un placer indescriptible.

Aquí van unas fotos del último obsequio de Montañesa, roca de ensueño paladeada en buena compañía.
No he podido resistir la tentación exibicionista. En breve topo ... y más proyectos.














lunes, 24 de octubre de 2011

Fraucata, una línea salvaje robada al futuro

Los años pasan y cambian la perspectiva con que afrontamos las cosas.
A veces, para que salgan bien, hay que mirarlas desde la barrera... y ceder paso a nuevas generaciones

Fotografía desde R5.
Unai sale del techo y empieza la placa desplomada.
Le pierdo de vista, mis nervios siguen a flor de piel, sobretodo cuando vuele pocos minutos más tarde.


Aquella línea hermosa entre Asken Guda Danza y Divina Comedia, donde pensé se combinaría libre y artificial, finalmente ha nacido como un espléndido recorrido de libre salvaje. Bizcochito, una ruta que asusta y que, quizás, se convierta en vía de referencia para los escaladores de nuevas generaciones.


Semanas atrás, si alguien me hubiera preguntado si el ambiente de una pared me podría asustar, mi respuesta habría sido que impresionar sí, asustar nunca.
Ahora sé que me equivocaba.
Y es que nunca imaginé que una ruta pudiera desplomar de esta manera tan continua, tan brutal, tan salvaje, hasta echar de menos la seguridad de una retirada sin complicaciones.

Los tres o cuatro intentos que nos ha costado abrirla siempre venían condicionados por el temor a esos rápeles oblicuos, más propios de funambulistas que de escaladores, entre gigantescos bloques de aristas afiladas.
No diré que resulte imposible escapar, pero el nivel acrobático necesario para abandonar por abajo esta "cárcel vertical" es alto. Casi tanto como el grado indispensable para superar sin maza ese sexto largo maravilloso.


Cierto, nosotros hemos llevado martillo y clavos en la apertura. Muchos pitones y una cuerda estática que nos permitía la retirada. Pero abrir en este tipo de terreno sin siquiera llevar expansiones, negociando con algunos bloques del tamaño de lavadoras que ya volaron, te sumerge en un mar de dudas e incertidumbre.
Atreverse con EL LARGO 6 renunciando a clavar en toda la placa, siempre en libre, sin concesión alguna a la progresión artificial, me parece que tiene un valor fuera de lo común. Sólo quien escale ese largo podrá entrever la fuerza psicológica que empleó Unai, una demostración soberbia de entereza mental y física.



Sábado 15-10-2011

Octubre suele obsequiarnos con temperaturas suaves sin apenas oscilación entre el día y la noche, con el único inconveniente de que las horas de luz se reducen a poco más de once. Así pues tocaba madrugar, y antes de las 6 de la mañana todavía a plena noche, aproximábamos con el alba.
La línea se antojaba demasiado vertical, MUY desplomada. Pese a las innumerables veces que he contemplado la foto de esta zona de Fraucata, sólo a pie de vía te das cuenta del tremendo deslome del trazado. Los largos "huyen" uno tras otro siguiendo una tendencia oblicua hacia la izquierda y hacia afuera de la vertical, y esa sensación aumenta descontrolada hasta la 5ª reunión, donde disfrutas del vacío en todo su esplendor.

Dos fotografías en alta resolución ya anticipaban lo que nos esperaba: la placa ofrecía fisuras, y solo quedaba averiguar si seríamos capaces de abrirla en buen estilo, en libre, algo reservado a los fuoriclasse, a mi colega de cordada. Yo me hubiera sentido plenamente feliz con pasar sin expansiones.


Poco a poco vamos recorriendo tramos que ya conocemos. Se trata de robar horario al reloj para disponer de tres o cuatro horas, las indispensables para abrir los dos últimos largos.

Largo 3, zona abierta el año pasado. 7a que ha mejorado a base de repeticiones y pitones.


Poco puedo decir de la ruta, solo que está al alcance de pocas cordadas, y que intentar encadenar ese penúltimo largo que atraviesa LA PLACA queda reservado a unos pocos elegidos. No es mi caso. Creo que incluso abierto en artifo el largo obtendría la calificación de excepcional.

El bizcochito se lo ventiló en apenas una hora y media, siempre en libre, sin un solo paso de artificial, y SIN UN SOLO CLAVO en toda la placa. Imposible hacerlo mejor. Bueno, sí, podría haberlo abierto sin reposar o sin volar. Me hubiera ahorrado largos minutos de espera tensa, porque incluso asegurando desde la reunión notas como se agarrotan los músculos del cuello y de la mandíbula, cerrada, escupiendo saliva, saboreando el stress.
Total, así a ojo apenas ronda el octavo grado, y desploma como 10 metros en poco más de 25, con una continuidad endiablada y el paso más duro justo a la entrada de la reunión, cuando tus brazos pesan, cuando tus pulmones estallan del esfuerzo, cuando tu mente se agotó de tanta lucha.



Unai acabando L5, un corto largo de 12 mts de 6b+.
La intención inicial era empalmar este largo con LA PLACA, pero el trazado sinuoso y algunas aristas nos obligaron a montar R5, algo más precaria (y sobretodo incómoda) que R4.

Principio de L6 cuando todavía no habíamos montado R5.
Unai intentaba abrir la placa saliendo desde R4.
Minutos más tarde se dará cuenta de que el guidado de las cuerdas no permiten empalmar techo y placa desplomada.
Acabaremos fraccionando el recorrido en L5 y L6.

Foto L6 cortesía de Iker desde la pared de la cascada, baja resolución.
La perspectiva no recoge la totalidad del desplome, en realidad mucho más acusado.
¿ O quizás era nuestra percepción subjetiva ?

Cualquier objeción que pueda hacerse por la roca en los largos inferiores, por el equipamiento algo justo, a las reuniones exiguas o incómodas, todo, todo se olvida cuando atraviesas ese espacio fuera de las leyes de la física, fuera del tiempo.
Ambientazo comparable al headwall de Sálathé .

Si Ordesa es mágico, esto es un hechizo salvaje


Que la disfrutéis, los que podáis...


jueves, 6 de octubre de 2011

Un cuento de Princesas y Castillos



Tiempo atrás, cuando brujas y dragones todavía se escondían en el Pirineo, una pared no lejos de Escuaín sedujo a varios pretendientes.
Corrían los lejanos 80 y cuentan las crónicas que varios caballeros ajenos a la nueva moda de los gatos y el magnesio, se adentraron entre sus muros en busca de las esencias del alpinismo clásico, y que acabaron encontrando un tesoro.
El paso del tiempo sumió sus descubrimientos en una nebulosa de olvido y desde entonces pocos se acercaron a este castillo protegido por una mezcla de encantamientos y mala roca.

Este verano dos personajes hambrientos de gestas y roca sentirían de nuevo la llamada: La promesa de una princesa cautiva en un Castillo.





CASTILLOMAYOR es una mole calcárea que se alza frente a Escuaín, fortaleza visible desde Peña Montañesa, desde Revilla, desde Escalona.
Su fama de roca pésima la ha protegido de nuestra voracidad aperturista, consiguiendo escapar incólume durante algunos años.
Nos constaban algunas ascensiones de corte clásico resiguiendo las líneas naturales, reseñas que he buscado ávidamente sin éxito, vías de Joan Jover, del Teixi, de otros. (http://joanjover.cat/ressenyes/?cat=42)

Era cuestión de tiempo que nos rindiéramos a sus encantos. Todo se reducía a invertir unas horas en reconocer sus paredes y sus líneas para redescubrir sus tesoros.
No es un chollo: Ya desde lejos se adivina la pobre calidad de la roca. Quizás buscando, husmeando, revolviendo, escudriñando, sea posible encontrar un camino agradable.

Y lo encontramos.
No hay secretos: La suerte del que busca y de quien se rodea de buenos compañeros.

Iker, un "chaval" con apenas 18 recién cumplidos, con un hambre de roca sólo comparable a su hambre de comida. Carpanta le apodamos.

Diana, con su cuello rígido por excesos de roca, de porteos y mochilas, inservible, tieso como una escoba. Nos esperará estirando en el collado de la hoz, disfrutando de este mundo mágico, precioso y solitario.


Y luego Sergi y Ana, con quienes apuramos los largos y humanizamos algún pasaje roto o mejorable.



LA PRINCESA ESCOBA, vía en el espolón Noroeste de CastilloMayor, en una pared ligeramente separada de la principal. Con un grado obligado de 6ab, se recomienda dominar el 6b (largos 2, 4 y 5) para degustarla y apreciar la sutileza de sus movimientos.
A pesar de que la roca es por lo general buena, algún bloque se encargará de recordarnos que estamos en alta montaña, en terreno de "aventura". Con un poco de atención y cuidado gozaréis de este paisaje idílico.
Vía rápida y bien orientada donde escapar una tarde del calor veraniego.


Que la disfrutéis, y que vuestra huella sea tenue.



Ahí van algunas fotos

Ana a mitad del primer largo, que siempre busca la roca más sana


Este largo exige un cierto sentido de la orientación


Iker, un joven que promete, se descubre a sí mismo como aperturista en L2. El paisaje y el entorno justifican una visita por sí solos

Devora largos de roca con la misma fruición que se zampa tu despensa. L5

Diana al inicio de L3, bien protegido con un bolt


L4, pese a ser el más difícil de la vía, tiene escasa exposición




El placer de llegar primero, el descanso del guerrero


Y la alegría de la cima en compañía

Un cocktail difícilmente superable