jueves, 23 de enero de 2014

solos en Sendero Luminoso, Potrero Chico



DOCE largas horas y 1.000 kilómetros de buena carretera separan Basaseachic de Potrero Chico, que es, probablemente, la escuela más internacional de México.

agujas en el sector outraged wall

Situado a media hora de la urbe de Monterrey y a un par o tres de horas de la frontera con los USA, Potrero recibe escaladores de todos los rincones del planeta. Hace unos años la guerra del narco acabó con su popularidad, al menos temporalmente. Pero desde hace un par de años la tranquilidad ha regresado y puedes incluso olvidar tus cintas y cuerda en los sectores sin temor a que desaparezca.

El nombre de Potrero responde y describe a una estructura geológica en forma de corral natural delimitado por enormes paredes. Su geometría circular permite escoger orientación de sol o sombra en función del calor que puede llegar a insoportable incluso en invierno, estación caracterizada por una gran amplitud térmica con noches rigurosas y días a menudo templados

Predomina un calcáreo de calidad, labrado y muy adherente en las caras soleadas, salpicado de palmitos y palmeritas, algunos cactus y maguey (planta parecida al aloé vera de la que se extrae el tequila). Me recordó a una mezcla de Órganos de Montoro y Alicante de gigantescas dimensiones salpicado de vegetación.

Sendero Luminoso se ha convertido por méritos propios en la ruta más famosa del lugar, una genialidad de 15 largos once de los cuales superan el 5.12, muy sostenido entre 7a+ y 7c.
Orientada a Norte riguroso, no es ni la más difícil ni la más larga, pero sí que es un festival de placas de adherencia y técnica muy muy mantenida. Presenta una terraza a medio camino y una longitud que te hace dudar con la estrategia a emplear: un día exprés, o un par de días con vivac en repisa.

el Toro, la más emblemática de las paredes. 

Topo aproximada de Sendero Luminoso, los grados son orientativos y dependerán de la limpieza de los agujeritos y fisurillas
 Acaba a un centenar de metros de la cima, cuando pierde verticalidad, aunque en la foto no se aprecia por falta de perspectiva


Abandonamos a las mozas en la comodidad de nuestra casita a las 7 de la mañana, huimos de la calidez del hogar y afrontamos la aproximación con las primeras luces del alba. En poco más de 40 minutos alcanzamos la base: cuerda simple, 16 exprés y un juego de Tótems que podríamos habernos ahorrado. El segundo (o sea, el menda en la mayor parte de los largos) arrastrará una cuerda de 7,8 para los rápeles.

Los primeros 30 metros permiten calentar, y de repente se concentran los movimientos de 12.b (7b). Sin remordimientos me trinco a un par de chapas.

Primer largo. Los Bolts y la roca saneada de plantitas señalan el recorrido


Segundo largo,  12.c (7b+),  tricky tricky tricky, y además mojado. Unai se cae y jode su a vista. Sarta de imprecaciones y juramentos en arameo. Lo tengo claro, me vuelvo a pillar sin remordimiento alguno. Creo que los tipos que graduaron la ruta andaban finos en fisurillas de dedos, la sección clave de este largo, con empotramientos de falange particularmente dolorosos y pies horribles.

Tercer largo... 12.c, el bizcochito se lo zampa sin despeinarse.


Continúo de segundo. Milagro, me sale. No puede ser más de 7b.
Esto me anima a probar el cuarto largo de primero, un 12.a precioso. Triunfo. Ya he cumplido, podría retirarme ahora.

ambiente, cuarto largo

algún empotramiento rompe la monotonía de la escalada hipertécnica de placa. 
Esto es América!!!


Quinto largo palmera incluida. Otro largazo de bellísima ejecución. Alcanzamos la repisa a unos 250 mts del suelo, a poco menos de mitad de vía. Momento kitkat. No, no nos pegamos ningún achuchón. Comemos unas barritas, tomamos -agua-, y aliviamos pies de la compresión de unos gatos ajustados.

Haciendo el mono. 

A partir de aquí los largos se suceden igualmente difíciles aunque más cortos. Las reuniones continúan resultado "dolorosas". Me sorprende como los tipos que abrieron una vía tan bella, con tantísimo curro de limpieza y route-finding, no se preocupasen de encontrar alguna repisilla digna para los pies. Quizás llevaban guíndola o hamaca, o quizás se la pelaba estar colgados.

El melón resuelve el otro 12.d con un movimiento de fantasía "flotant" bien distinto del habitual (ni magnesio ni restos de goma de gato). Me lo chiva y me llevo otro premio de consolación con rebaja segura, en torno a 7b. Me está empezando a gustar esto de Potrero...


Los largos se suceden siempre bellos, siempre bien equipados, sólidos en el 5.12
Cómo mola escalar adherencia de segundo... ya solo le relevaré en los escasos 5.11
Uno de los escasos sextos


A partir del décimo largo mis fuerzas se agotan y entro "en reserva".

El onceavo me cuesta horrores, y en el doceavo, otro 12.d que el bizcochito luchará exitosamente, peto plomos y lo guarreo sin escrúpulo.
Largo 13, un "sencillo" 5.11. Se lo cedo. Me arrepiento, era fácil.
De aquí quedan un 5.10 (6a) y un 5.7 (V) que obviamos para aprovechar los 30 minutos de luz que restan para rapelar.

Volamos hacia el suelo. En apenas una hora nos ventilamos 10 rápeles en una perfecta sucesión de maniobras sincronizadas, sin un solo percance con las cuerdas.
Rebosamos alegría.
Un paseíto y a cenar al restaurante de  "la posada", el centro de reunión de los escaladores de Potrero.


Al día siguiente las niñas andan inquietas, hambrientas. Sin descanso posible nos proponen Huevos a la Mexicana, otro itinerario de envergadura a la izquierda de Sendero.
Sin embargo se trata de una ruta poco repetida, y eso se nota: Las plantas van creciendo, la roca se ensucia con polvo y arenilla, y la lluvia de días atrás todavía exuda humedad. Acabaremos retirándonos para mi secreto alivio y para enojo de Ester y María. Consumimos lo que resta del día en una zona de tochos, Milesky wall, calidad extra para despedir el viaje.

Un 12b a vista para Ester. Pas mal...
Milesky Wall, un sector deportivo extraordinario


A los dos días de regresar a España María me envía un link:   solo integral en Sendero Luminoso.
Más allá de mi comprensión, más allá de lo imaginable, algunos superdotados -física y mentalmente- rompen las barreras de lo IMposible.

http://www.alpinist.com/doc/web14w/wfeature-alex-honnold-el-potrero-free-solo
Super-Honnold...CABRONAZO, que forma de arruinar la satisfacción de sus congéneres... y yo que me sentía orgulloso de pasar con apuros de segundo... porca miseria!!!
Psicotrópico y alucinante, descomunal, genialidad y locura.

Él en solo, nosotros solos
¿Quien es capaz de notar tan leve diferencia?  espero que también me saquen en el Alpinist...


Arrivederci Potrero. Regresaremos a los pinchos.

miércoles, 22 de enero de 2014

Póntelo, pónselo

medidas profilácticas indispensables para continuar disfrutando

Seas amante o no del alpinismo bisexual, homo o hetero, del free, de las grandes paredes, del hielo, de la nieve, del bloque, RECUERDA: póntelo pónselo




cuideu-vos!!!


jueves, 16 de enero de 2014

Subiendo el arcoiris

Subiendo el Arcoiris


cascadas de otro tipo, tan bonitas como el hielo,
exóticas, cálidas


Basaseachic, 246 mts de aire con aroma de Tepuis, 
más accesible, no por ello menos bello


Resulta difícil escapar al embrujo de una naturaleza grandiosa,
al ruido sobrecogedor de toneladas de agua que precipitan sin cesar


a la verticalidad de la escalada por un pilar de piedra roja magmática



A una sobredosis de naturaleza original




Cambiamos de escenario sin apenas movernos.
Piedra Volada, el arroyo aparentemente tranquilo esconde 453 mts de caída súbita
foto cortesía de worldtotop


También es un mirador privilegiado del Gigante,



El Gigante, un coloso de piedra que emerge 900 mts desde las profundidades del Cañón de Candameña




Sierra Madre Occidental, Chihuahua, norte de México,

teatro de sueños cumplidos,
de sueños sin realizar que deberán aguardar otro viaje,

de sueños quizás imposibles,

de sueños, en definitiva...







Chihuahua, Sierra Madre Occidental, Sierra de Tarahumara, un macizo desconocido tan grande como las Rocky Mountains de Norteamérica. Tiramos de un par de ases que guardábamos en la manga: La nueva guía de Oriol Anglada y a Cecilia para que nos lo contase todo sobre Basaseachic.


Seleccionamos un par de vías reseñadas enteramente en libre. Ambas eran obra de un mismo equipo alemán que a fines de los 90 se descolgó desde arriba : Subiendo el Arcoiris por un marcado pilar rojizo de 300 mts en la  cascada de Basaseachic y Logical Progression en el Gigante, un paredón salvaje e imponente de 900 mts, un Capitán que surge de las profundidades del cañón de Candameña.

Disponíamos de tres o cuatro días para ejecutar nuestros planes, tiempo a todas luces insuficiente como la realidad se encargaría de demostrarnos. Demasiado ABO para tan pocas fuerzas. La dureza de la escalada nos sumergirían en un baño de humildad.

Primer día, con la tranquilidad de los ignorantes abordamos el primero de nuestros objetivos. Empieza Ester, y ya desde el primer largo entrevemos que la vía resultará exigente. Largo alucinante, algo sucio en sus primeros 10 metros. Chapas a menudo alejadas y no siempre idealmente ubicadas, secciones obligadas, roca de escasa adherencia y grado muy ajustado.

Sólo alcanzamos la base del séptimo largo, y como dice la vía, hasta allí largos de "auténtica" deportiva. Decir que confundí un 5.12a con un 12d..., y que todos los largos me parecieron 6c+ o 7a obligatorio, incluso los escasos 5.10
Tuve la buena idea de subirme un juego de tótems que amortizamos casi en cada largo. De allí iniciamos una serie de rápeles equipados. Ojito al 4º largo de massima vibrazzzione

Pese a todo, pesa a los inconvenientes, un auténtico rutón de obligada visita.

El día siguiente con las expectativas rebajadas lo empleamos en pasear hasta Piedra Volada, la cascada más alta de México (453mts), mirador privilegiado del Gigante.


La última jornada, el primer día del año, lo empleamos en recorrer Macuchi, otra de las vías equipadas para el libre en la cascada de Basaseachic.
La guía nos indicaba que Macuchi se abrió desde abajo, en contraposición a las rutas alemanas.
Desde su base la vía parecía equipada en exceso. Al subirla entendimos el porqué: roca de escasa calidad recubierta por una fina película de polvo y barro que restaba cualquier esperanza de adherencia. A medida que se sucedían los largos la escalda ganó en calidad hasta justificar la visita, aunque lejos de ese arcoiris que habíamos probado dos días antes.

La impresión que me queda de este lugar es lo difícil que resulta abrir progresando en libre desde abajo.  Exigirá mucho oficio, mucha fuerza y mucho trabajo.
La morfología de la roca presenta pocas fisuras, y de haberlas siempre tienen tierra o plantas. Los agujeros igual.
Las placas no dan las regletas netas que suele presentar el calcáreo, ni la fricción del granito.
Esta mezcla de andesita y riolita adolece de falta de adherencia y de exceso de plantas pinchudas.

Y sin embargo que lugar tan bello para abrir, qué aventura poder inaugurar una línea en este lugar.
Volveré ...con la máquina del infierno



Notas de interés
Alojamiento y hospitalidad en las Cabañas del Rancho San Lorenzo, un lugar tranquilo y hospitalario. Preguntar por Don Fernando   lobo_waterfallsadventure@yahoo.com.mx
Mil gracias a Tiny y a Luis Cocol por su asistencia y ayudas !!!


viernes, 10 de enero de 2014

la llamada del hielo

Gavarnie estaba a tope y nos ofrecía vías insólitas, auténticas rarezas como Bug, otras inéditas como Sectet des Sources apenas inaugurada por los tres mosqueteros del circo (Laborde, Thivel y Ravier), y otras de difícil formación como el Grand Segment

Hace unos días acudimos a la llamada del Circo, y como nosotros otros amigos respondieron a su eco.
Pocos entenderán que un día de escaladas, que sola una ruta de hielo de donde sólo 100 metros son novedad compense 900 kilómetros de viaje. Y sólo los muy adictos llegarán a sentir envidia de una paliza semejante.

Domingo por la mañana. Dudamos entre nuestros objetivos.
La nueva ruta está demasiado lejos, y además Mikel, Andoni y Unai enfilan hacia allí. No queremos exponernos a ser bombardeados.

Bug se muestra soberbia y amenazante, llena de barbas colgantes, con una columna descomunal de cerca de 40 metros. A lo lejos divisamos los frontales de una cordada que se nos adelantó. Le pregunto a Toti y manifiesta sus dudas en voz alta. Peligros objetivos, principio de temporada, falta de entrenamiento -psicológico.
Yo soy más cabrón:  le tiento sabiendo que en el fondo tampoco quiero enfrentarme a Bug, anticipando sus reticencias, descargando sobre él el peso del descarte.

Respiro tranquilo casi vendiendo la piel del oso antes de haberlo matado. Alea jacta est.
Dejamos Bug para otra ocasión, con sus más de 300 mts de amenazas, una ruta que de estar en Fressinieres llamaría muchísimo la atención por su compromiso y dificultad, una mezcla de Thanatos Overdose.
No queda otra opción que enfilar hacia Grand Segment.


Desde el fondo del circo parece un colgajo menor, apenas una raya de hielo a la izquierda del segundo muro enlazando la primera campa de nieve con la parte derecha del ático.

Primer muro, calentamiento.
Escogemos Ice Folle por su variedad y su relativa verticalidad. Ruta bonita con una goulotte algo pobre en hielo. Primer largo a lo tradicional y a partir de allí dos ensambles de 120 mts. A veces apretamos demasiado el acelerador. Un par de bloqueadores hubieran contribuido a reducir el margen de aleatoriedad, de riesgo. Los tenía en el coche.  Me prometo no volver a olvidarlos.


Desde el pedrusco que corona el primer muro divisamos el Grand Segment. Sigue pareciendo pequeño, y la proximidad ya permite adivinar las dos zonas clave.
Dudamos entre acceder de forma directa o por la canal que lleva a los Arceaux Renverses seguidos de una travesía.
Optamos por la travesía. Erramos.
Hora y media para recorrer unos 250 mts de terreno expuesto, inasegurable, de dificultad sencilla sin posibilidad de errores. Si alguien va, que enfile directo.

Montamos reunión a la izquierda de la cascada.
Me toca lidiar con la bella del baile.


Largo soberbio, variado, con formaciones que me recordaron las formas caprichosas de Crack Baby. Desplomes en travesía, bombos de coliflores, muro vertical y finalmente una columna de 8 mts que apenas tiene base. Allí dudo si endosarle la sección a Toti montando reunión a los pies del colgajo o si continuar hasta la repisa que se intuye más arriba. La columna es inasegurable en sus primeros 6 o 7 mts, así pues debo sobrepasarla evitando un posible factor 2.

Adrenalina a chorros. Alcanzaré la seguridad de una reunión después de una hora y media de lucha a 55 mts de Toti.
Suspiro aliviado, exhausto, agotado. Lo que resta de vía queda en manos de mi compañero, o para ser más exactow en su habilidad con sus herramientas.


Se zampará otro largazo en apenas 30 o 40 minutos.
Sudaré para alcanzar la reunión.


El descenso es sencillo a rápeles de abalakov.



Oscurece cuando llegamos al suelo. De allí al coche en un paseo agradable.
Maialen y Adrián nos ofrecerán cerveza y unos pinchos. Nos quedaríamos pero todavía restan 450 kms de viaje. Es tarde. Llegaremos a casa de madrugada.

El camino de regreso sirve para soñar, para elaborar nuevos planes, para cruzar los dedos esperando que Bug y el resto de bellezas permanezcan al menos durante tres o cuatro semanas más, el tiempo que tardaremos en regresar al frío. Nos vamos a México, al Gigante, a Potrero Chico, en una semana que promete ser intensa y abominable

El hielo tendrá que esperar. Nos esperará.
Incluso en estos años de clima cambiante regresa puntual a su cita hibernal.

Nosotros acudiremos fieles a su llamada.




miércoles, 18 de diciembre de 2013

Tu sabràs !!!

NOTA ACTUALIZADA 10 MARZO 2014, ATENCIÓN AL BLOQUE DEL ÚLTIMO LARGO, SE MUEVE Y ES PELIGROSO. SI ALGUIEN RAPELA, MOLARÍA TIRARLO CONTROLANDO QUE NADIE ESTÉ DEBAJO.

Ésta es la "otra" historia que mencionaba al final del relato anterior, una vía que empezamos escapando de una meteo horrible en el Piri, calados hasta los huesos. Qué combinación: el sol en la Pared de Aragón con el hielo de Bohí o de cualquier otro lugar de nuestros versátiles Pirineos.

Ester navegando por el segundo largo de Tu Sabràs, más allá de una zona arbustiva y sucia. 
500 metros más abajo se dibuja el pantano de de Montrebei

- Houston, tenemos un problema - anunciaba la primera astronauta femenina de la Historia.
- Tranquila, explícanos qué te sucede para poder ayudarte.
- Bueno... ehhh... no sé
- Dinos, ¿cual es el problema?
- ehhh  no, no. No es nada, olvídalo
- Repite por favor, no entendímos:  ¿Cual es el problema?
¡¡¡ Tu sabrás !!!



Chiste que descontextualizado sonará mal, pero que nos hizo reír muchísimo y que refleja las -a veces- complejas relaciones de pareja. Generó tanta hilaridad que lo convertimos en nombre de vía.




El pasado noviembre repetimos la reciente y bonita Dret a Decidir.

Recorrerla y volver a acariciar la roca de la Pilastra, tan labrada, tan rica en presas y agujeros, excitaron nuestra imaginación. Imaginación que se desbordó al descubrir de esa enorme placa que permanecía todavía virgen a nuestra derecha. No pudimos resistirnos a su invitación.

Farts d'Amor se había colado años antes  extremo derecho, obviando el muro principal de apariencia inexpugnable. Era cuestión de tiempo que alguien lo intentase. Sin embargo un acceso poco o nada evidente desviaba la atención de los pretendientes.

Para llegar a ciertas vías de Aragon he probado todos los accesos: desde Montañana cruzando el río, desde Àger cruzando también a pie, ahora con la pasarela, desde Estall, desde la cima bajando por la Feixa dels Espàrrecs. Ninguno parecía bueno. Dos largos de roca sucia cubierta de liquen protegían la zona inferior de esa maravillosa placa.

la roca permite jugar con los Tótems. L2

Solucionarímos el problema con una aproximación a lo "verdoniano", esto es, rapelando desde arriba.
No, no es un modo habitual en Montrebei. Y sin embargo no deja de tener un cierto compromiso.

Cuando retiras las cuerdas que te conectan con la vía de escape (arriba) sientes una ligera comezón en el estómago: ¿seremos capaces de llegar hasta arriba? ¿podríamos rapelar hacia la base de la feixa dels espàrrecs si las cosas se torcieran?
Rapelar, a veces, puede elevar el compromiso. Aquí lo aliviamos dejando una estática de 55 mts en largo de arriba, por si llegábamos tarde. Menos mal, las dos veces tuvimos que tirar de puños para escapar de la pared, no sin antes haber "disfrutado" con la incertidumbre de si seríamos capaces de alcanzarla.


Sonia en el paso clave del tercer largo, el más expuesto


Sonia al día siguiente en Cuarentones




Ésta puede ser una vía para cordadas heterogéneas, pues aquí la diferencia entre escalar de primero o de segundo se acentúa a pesar de los numerosos puntos de seguro fijos. El recorrido transcurre todo por placa salvo alguna fisurilla ocasional, y los emplazamientos aunque evidentes piden habilidad en la colocación de las piezas.

Navegar por estas placas me ha supuesto un enorme placer. Salvo alguna parada ocasional sobre gancho para taladrar, hemos disfrutado abriendo en libre. La roca, generosa y franca, permitía numerosas alegrías.


Abordadla con una cierta dosis de precaución, los grados son aparentemente asequibles, los seguros nuevecitos, pero requiere algún movimiento difícil y obligado lejos de la protección.


Creo y espero que os gustará (amor de madre)

Y para los que tengáis tentaciones mirando más a la derecha, comentaros que ya hemos empezado otra... Lo siento, soy insaciable...

y parece que saldrá algo más obligado



miércoles, 4 de diciembre de 2013

el temps passa, però "encara és d'hora per xupar-se les polles"


nom d'una de les vies més boniques de Bohí, i també una de les clàssiques de més incerta formació. 

Columnes i filigranes,  segon llarg d' Encara és d'hora per xupar-se les polles
gener del 2010 en companyia del Castellet i la Diana que s'estrenava en gel!


Costa trobar-la en condicions òptimes.

el mateix llarg aquest 30 de novembre del 2 13, les columnes continuen llençant aigua. 
Acabaríem xipiats de dalt baix


Bohí es un magnífico destino para desempolvar las herramientas después del período estival que tanto se alarga en nuestras tierras. Su proximidad a las paredes calcáreas del Prepirineo facilita combinar un día de escaladas al sol con un día de hielo, un contraste que potencia el sabor de platos tan distintos y apetecibles.

Las cascadas nos recuerdan la fragilidad del hielo y de la carne


Uno de los alicientes del hielo reside en su variabilidad. La misma cascada nunca es igual, cambian de un año para otro, con frecuencia incluso dentro de la misma temporada. En Encara és d'Hora esta característica viene potenciada por su fragilidad: un par de secciones expuestas al sol suelen desengancharse de la roca, efímeras.
Se forma a principios de temporada cuando el astro rey muestra signos de debilidad, o durante períodos de frío intenso de más de diez días. La parte superior queda expuesta a las últimas luces del día. Evitadla en días de calor, una obviedad que a veces olvidamos.

Le tengo un cariño particular, creo que se trata de mi primera cascada difícil en un lejano 2003 en compañía de Manu Velasco. La afrontamos con una mezcla de respeto, miedo y atracción fatal irresistible.
Le endosé los largos duros sin escrúpulo alguno.

Bohí, 2003, sangrando en compañía de Manu., afrontábamos las cascadas como si de una guerra se tratase...

Me cuesta reconocerme en ese rostro aniñado. El tiempo pasa, vuela, la pasión permanece y se acrecenta mi complejo de jodido drogadicto. Estamos -estoy- pillado irremisiblemente. 

Sí, de la escalada también se sale...  frase genial de Míriam que me veo incapaz de cumplir. 
La adicción no cura, empeora. Y lo peor -o mejor- que NO QUIERO CURARME! 


El sábado pasado también sangré, esta vez en compañía de Toti. 
A él le tocó el largo estrella, el de "tocar timbals". Se lo ventiló sin protestar, sin queja, sin advertencias, sin que el miedo trascendiera. No me enteré de su esfuerzo físico ni del psicológico. Tuvo la gentileza de chapar una sola de las cuerdas en esa sección desenganchada, hueca. Al llegar a la reunión me pidió liberar la cuerda que pasaba por los tornillos, asegurándome de la cuerda libre, una técnica que reduce el riesgo de colapso de la estructura para el segundo de cordada.



Mientras subía de segundo sonaron los tambores. Mi estilo de escalada es chapucero, clavo piolos hasta la cruz. Nada de cirugía, nada de precisión, fuerza bruta, salvaje como las sensaciones que produce encaramarse por estos caminos helados. 

Huimos del valle tan pronto tocamos suelo, empapados hasta las ingles. La ventisca nos empujó, el agua se nos congeló encima. Desistimos de proseguir por la Leyendas de la Alcarria, otra joya en perfecto estado de formación. 


El domingo amaneció frío en Montrebei. Desde la cima del Montsec d'Estall el paisaje era impresionante. 


La escalada también lo fue. 
Pero eso ya es otra historia











viernes, 15 de noviembre de 2013

El Señor del Hielo


Han pasado 8 años desde que conocí a Iñaki
pero su recuerdo todavía pervive fresco en mi memoria. 


Cecilia en mitad de un fabuloso mar de gris salpicado de erizones verdes. Quinta reunión

Bajábamos eufóricos después de recorrer "su" Graciela en la Fuenfría junto a Albert Castellet, la cascada más impresionante que habíamos visto en la vida.

Graciela en plena edad del hielo, mi época, la de mamuts y dinosaurios

Intercambiamos sensaciones en el bar de Saravillo con los ojos húmedos de emoción, todavía jadeando del esfuerzo, todavía exudando miedo y adrenalina.


a punto de cabalgar al monstruo de afilados colmillos


Iñaki nos explicó que había encadenado ese largo de hielo desplomado, soberbio, extraordinariamente físico. Me pareció ciencia ficción ya que a duras penas conseguí superar esa sucesión de techos y desplomes helados en técnica de artificial de tornillo.
El cabronazo -no se me ocurría otra palabra, tanta admiración me causó- había necesitado apenas un par de intentos para sacar el rotpunk.

Los largos inferiores también nos gustaron. Una interminable diagonal siguiendo una marcada fisura sin más propósito que cazar el gigantesco colgajo de agua petrificada. Algunos podrán discutir si el número de chapas resulta excesivo, o si la alta montaña se merece un asedio a base de taladro.
No soy capaz de pronunciarme: esas elucubraciones entran en la categoría de OPINIÓN, de gustos, de estética.
El tiempo dirá si fue un iluminado o un avanzado. Lo que está claro es que llegó primero, lo vio, y lo abrió a su gusto años antes de que el Dry entrase con fuerza en escena.

Compartí con él apenas tres conversaciones y un par de cervezas, insuficiente para conocer a alguien, insuficiente para entablar amistad, pero suficiente para que me impresionase por su capacidad para descubrir líneas increíbles y sugerentes.

Quizás porque vivía allí, quizás porque pasó primero. Pero también y sobretodo porque tenía esa pasión que te impulsa a investigar sin descanso, a observar la montaña con ojos ávidos, inteligentes. Porque Iñaki era un niño lleno de sueños con voluntad suficiente para convertirlos en realidad. Si tenías la suerte de escucharlo su ilusión te arrastraba como la corriente de un río desbocado.

Cecilia abriendo la extraordinaria fisura del séptimo largo

Minutos más tardes me asegura y contempla mis apuros el la placa con que concluye el largo


Dos años antes, en el 2002, había visitado la cara Oeste de la Montañesa con la intención de repetir la ruta de otro incansable explorador, Armand Ballart, quien trazaría la  Normal de Punta Sola en una enorme aguja adosada a Peña Montañesa. Casi tres horas y media nos costó encontrar la ruta. Durante esa aproximación descubriría dos cuerdas estáticas enfilando hacia dos diedros sugerentes.
Eran de Iñaki y Cecilia.



Iñaki se fue y las cuerdas allí quedaron durante más de 10 años, aguardando a que alguien remprendiera el trabajo iniciado.
Joana exultante de alegría después de chapar un bolt alejado en el 5 largo


En verano del 2011 regresé a Punta Sola con Marc Vilaplana para abrir la Serial Driller.
Durante 4 o 5 días recorrimos en nuestras idas y venidas la base de la pared Oeste para trabajar en la ruta, y a cada paseo esas dos cuerdas estáticas nos lanzaban cantos de sirena.
Marc iniciaría entre ambas una nueva ruta acabada este año, Caminant, con Ignasi, posiblemente una de las mejores líneas en su grado, demasiado difícil para mí.

Las estáticas seguían flasheando en mi cabeza, me obsesionaban.
Acabé llamando a Cecilia:
       Oye Cecilia, ¿ te importaría que acabase una de esas líneas ?
       ¿ querrías venir ?

Respuesta afirmativa: excitación.


Siete días de trabajo y de goce repartidos en dos años hasta concluir El Señor del Hielo, una vía soberbia imaginada por Iñaki y Cecilia en uno de los muros más fanáticos del prepirineo.



Comparte escenario con lo más duro y salvaje de Montañesa: Sin Casa sin perro, Ver Venir, Caminant, auténticas obras de arte al alcance de pocas cordadas.

La nuestra desprende un tufillo algo más comercial, más "shakira" que diría Toti, con chapas en los pasos complicados. Aun así os obligará a escalar, os exigirá un repertorio de movimientos variados, un baile con la roca donde exhibir vuestra riqueza gestual.

Toti danzando relajado. Los dos días anteriores se zampó Caminant y Ver Venir
Esto era un juego de niños


La roca, sputnik, como sólo Montañesa es capaz de dar.
Final del tercer largo, el que más esfuerzos nos costaría de abrir. 
Desestimamos el recorrido inicial y abrimos dos líneas distintas tratando, en vano, de encontrar un camino fácil. 
Dos metros imposibles (para mí) que son fuente de frustración. No supimos. Quizás la Montañesa no nos dejó...
¡Cómo me hubiera gustado solucionar la excesiva dificultad de ese tramo !

El lugar, imaginadlo... si los más enfermos de la vertical han querido dejar su impronta



Gracias Cecilia por compartir este viaje.
A los amigos que nos habéis ayudado, gracias por estar ahí.
Gracias, Montañesa, por concedernos estos regalos.

A Iñaki, un saludo donde esté